Tras una ola de protestas que llevaban tres meses presentes en las calles de Hong Kong, donde hubo heridos y cientos de detenidos, la jefa del Gobierno, Carrie Lam, anunció el miércoles, 4 de septiembre, la retirada del proyecto de extradición que fue el causante de la anarquía que se registró en esa localidad.

 A través de una rueda de prensa , Lam afirmó que el Gobierno retirará formalmente el proyecto de ley para tranquilizar completamente las preocupaciones públicas. Medios de la localidad reportaron que Lam convocó a los 43 diputados progubernamental, a quienes le anunció la retirada del texto.

Ahora bien, con esta eliminación se estaría cumpliendo una de las peticiones de los manifestantes. Queda por saber qué pasará con el resto de las peticiones de los manifestantes, quienes a través del amplio movimiento que los acompaña exigen el establecimiento de una comisión independiente que investigue la supuesta brutalidad policial, la retirada de cargos contra los detenidos por las protestas, la retirada del calificativo de «revuelta» sobre las manifestaciones y la aplicación del sufragio universal para la elección del jefe del Ejecutivo local.

Encuestadoras de la zona en conflicto esperan que la decisión tomada y las que falten por ejecutar le devuelvan a Lam la popularidad que tenía. En la actualidad la jefa de Gobierno registra la popularidad más baja que ha tenido un líder local desde que Hong Kong regresó en 1997 a manos chinas.