La borrasca Filomena ha desatado una pesadilla de nieve en todo el centro y este de España, con Madrid como epicentro del desastre: ciudadanos atrapados toda la noche en sus coches, árboles caídos, peligro en las cornisas, calles bloqueadas, servicios de emergencia que no pueden moverse y personal esencial que no puede acudir al trabajo.

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha pedido a los ciudadanos que permanezcan en sus casas ante una situación “muy grave”.

Una pareja ha fallecido al ser arrastrado su coche por la corriente en Mijas (Málaga) y el cadáver de un hombre de 54 años sepultado por la nueva ha sido localizado en Zarzaleji (Madrid). Sumados al indigente muerto de frío en Calatayud (Zaragoza), son cuatro las víctimas mortales.

Varias provincias han declarado alerta roja. Las clases se han suspendido en Madrid y en Castilla-La Mancha lunes y martes, mientras las previsiones apuntan a que, después de la gran nevada llegará una intensa ola de frío.