El presidente de Corea del Norte, Kim Jong-Un, anunció este sábado, 9 de enero, que su país ampliará el programa de armamento nuclear, y dijo que independientemente de quién sea el mandatario de los Estados Unidos, esta nación seguirá siendo la principal enemiga.

El líder norcoreano afirmó que lo que se busca es fortalecer la “capacidad de ataque nuclear de largo alcance”, para lo que solicitó submarinos nucleares y misiles, entre otra clase de armamento.

Respecto a la potencia norteamericana, Kin Jong-Un precisó que las relaciones no serán buenas, a menos que Washington abandone su política de supuesta hostilidad hacia él.

“Nuestras actividades de política exterior deben centrarse y dirigirse a someter y derrotar a Estados Unidos, nuestro principal enemigo y gran obstáculo para nuestro desarrollo revolucionario”, indicó.

Cabe recordar que durante su campaña, Joe Biden, quien asumirá como presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero, describió al mandatario asiático como un «matón» y otros adjetivos referentes al genocidio.

Otra de las cosas que se sabe sobre el plan de armamento nuclear, es que los científicos norcoreanos tendrán que mejorar la tecnología de producción de cabezas nucleares, para hacerlas más pequeñas y ligeras -lo que facilitaría su montaje en misiles de largo alcance-, al tiempo que se continúan fabricando “ojivas de gran tamaño”. Según la Asociación de Control de Armamento, se calcula que Corea del Norte acumulaba en 2019 entre 20 y 30 bombas nucleares y tenía material suficiente para fabricar entre 30 y 60.