La propagación del coronavirus sigue marcando récords en Chile, que este lunes sumó 5.471 nuevos contagios y 59 muertos en las últimas 24 horas, superando los 100.000 infectados, en un clima de incertidumbre y con la red sanitaria en su máxima capacidad.

A la luz de las nuevas cifras, la estrategia chilena se descontroló en el último mes: entre el 1 de mayo y 1 de junio los casos aumentaron más de 500% y los decesos pasaron de 234 a 1.113 (+375%).

En las últimas 24 horas los números saltaron a 105.159 infectados y 1.113 muertos desde el 3 de marzo, cuando se registró el primer caso de coronavirus en este país de 18 millones de habitantes, indicó el ministerio de Salud.

Asimismo, informó que el país realiza un promedio de 16.000 test PCR (hisopado) diarios.

El titular de la cartera, Jaime Mañalich, indicó que actualmente el sistema de salud «está extraordinariamente exigido» y que para hacerle frente al virus han ido aumentando la capacidad de ventiladores mecánicos.

El epicentro de la pandemia se ubica en Santiago, donde viven unos siete millones de habitantes que están desde el 15 de mayo en cuarentena total

A mediados de marzo las autoridades había ordenado cuarentena solo en las comunas de Santiago donde se registraron los primeros casos, en zonas de clase media alta.

El resto de la capital siguió su ritmo habitual, sobre todo en los sectores más humildes, donde hay hacinamiento y dependen de la economía informal o contratos precarios para subsistir. Es allí donde en mayo se propagó el virus.