Tras conocerse el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en la que se dejó sin efecto la demanda interpuesta por el Gobierno Boliviano para que Chile accediera a negociar con este país una salida al mar, salió a relucir nuevamente el estado de abandono en el que se encuentran cinco kilómetros de playa, que desde hace más de dos décadas y media, Perú le cedió a Bolivia.

Y es que parece irónico que mientras Bolivia reclama al Gobierno chileno un espacio de mar que, al parecer, jamás podrán negociar, no hace uso de la playa que si le pertenece desde hace 26 años, llamada ‘Bolivia Mar’, ubicada muy cerca del puerto peruano de Ilo, a tan sólo 20 minutos de Bolivia, viajando en automóvil.

Cuando Jaime Paz Zamora le cedió a Alberto Fujimori (presidente de Perú y Bolivia para la época respectivamente), la playa que hoy es solo desierto, la expectativas eran amplias, se pretendían construir hoteles para convertir la zona en un importante atractivo turístico, fábricas y sobre todo terminales de carga, esto con el objetivo de que Bolivia pudiese dejar de lado la dependencia portuaria de Chile, país que actualmente le presta sus puertos, para realizar exportaciones e importaciones.

Es este el principal motivo de la demanda que se tumbó el pasado lunes, pues el Gobierno boliviano argumentó ante la Corte, que dicha dependencia sugiere gastos administrativos de gran magnitud, que se traducen en una afectación considerable a la economía nacional.

Dicho pacto entre Paz Zamora y Fujimori, se firmó en el año 1992 y el acuerdo daba cuenta de que el espacio cedido pertenecería a Bolivia por 99 años (hoy sólo restan 73), tiempo que sería suficiente para lograr dos objetivos, o al menos uno de ellos: negociar con Chile una salida al mar, y hacer de lo que luego se llamó ‘Bolivia Mar’, un espacio de provecho para su país, en el que se pudiese usar el territorio para impulsar el sistema económico nacional. Pero el primer objetivo se erradicó por ley, y el segundo por descuido.

Es de recordar que la Corte Internacional de Justicia, con sede en Holanda, falló a favor de Chile argumentando que “Santiago (ciudad capital) no tiene la obligación de negociar con La Paz (Capital de Bolivia) un acceso soberano al océano Pacífico”.

Tras esta decisión, los bolivianos deberán determinar si seguirán luchando por añadir a su territorio los 400 kilómetros de costa y unos 120.000 kilómetros cuadrados de territorio, que según historiadores, le pertenecen y perdieron durante la denominada ‘Guerra del Pacífico’, o resignarse a seguir siendo uno de los únicos dos países en América Latina, que no tienen salida al mar. El otro es Paraguay.