Un nuevo ataque antisemita contra un niño incrementó las alarmas por lo que parece ser un aumento en este tipo de agresiones contra menores judíos en Australia. El último de los hechos ocurrió en Melbourne, cuando un pequeño sufrió acoso escolar por parte de sus compañeros y fue obligado a humillarse y besar los pies de uno de sus agresores. La imagen recorrió el mundo despertando indignación.

El caso se sumó al de otra víctima de 5 años que luego de cuatro meses de sufrir bullying por su condición de judío comenzó a orinarse por las noches, situación que llamó la atención de sus mayores.

La identidad de ambos menores se mantuvo en el anonimato para protegerlos. Sin embargo, como consecuencia de los padecimientos, sus padres decidieron retirarlos de las instituciones a las que asistían ante la inacción de las autoridades.

Ambos casos fueron llevados por los padres a la Comisión Anti Difamación: “No sorprendentemente, hay mucha evidencia de que las familias son forzadas a sacar a sus hijos de las escuelas públicas en instituciones judías por la sensación de inseguridad y miedo a la que son sometidos sus hijos por quiénes son”, señaló Dvir Abramovich, director de la institución.