POR: Rafael Ángel Gómez Gómez.

El sábado 19 y domingo 20 de septiembre de 1981 no es una fecha cualquiera, hay que analizarla en  todo su contexto porque de allí se desprenden eventos que cambiaron la historia de Colombia y del partido Liberal.

En Medellín se celebró lo que fue la convención Liberal más polémica del siglo pasado, porque no se aprendieron lecciones que habían dejado las divisiones de mitad de siglo y volvieron los personalismos enfermizos que rechazaban los colombianos como fue la pretendida reelección de Alfonso López Michelsen, quien olvidó que él mismo derrotó a Carlos LLeras en su intento en 1973 y posteriormente en el año 1978 en el llamado pacto o consenso de San Carlos, donde  LLERAS RESTREPO fue derrotado por JULIO CÉSAR TURBAY; la cuenta de cobro no se hizo esperar y llegaron los días que señalé al inicio de este relato,  la “convención de Medellín” y existió allí un espíritu de sometimiento y otro de rebeldía, al final el desenlace histórico nos dejó un presidente,  VIRGILIO BARCO, el último presidente liberal. 

ALBERTO SANTOFIMIO fue precandidato y luego terminó metido en el bajo mundo, aliado con Pablo Escobar y condenado por el asesinato de su principal contradictor LUIS CARLOS GALÁN, quien si tuvo el coraje y armó la rebelión apoyado por los expresidentes Carlos y Alberto Lleras,  naciendo como una gran corriente el NUEVO LIBERALISMO que llegó como ese viento fresco que renovó y le dio bríos a un partido Liberal enredado en las vanidades de sus jefes.

Pero seguimos ese camino sin aprender la lección y nuevamente las equivocaciones provienen del mismo partido Liberal cuando olvidándonos de  los errores del pasado, nuevamente se dio una persecución a los integrantes del Nuevo Liberalismo, el cual llega al gobierno del presidente Belisario Betancurt con el ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla, quien sería asesinado por sicarios al servicio de los narcotraficantes  Pablo Escobar y José Gonzalo Rodríguez Gacha, luego que él mismo acusara a políticos de recibir dineros calientes o sucios del narcotráfico y él mismo fue expuesto por políticos encabezados por el representante por Antioquia Jairo Ortega, ficha de Pablo Escobar, quien era  suplente de este.

 A Lara lo acusaron de haber recibido un millón de pesos de un narcotraficante del sur del país, Evaristo Porras, quien estaba muy ligado a los laboratorios de narcotráfico que operaba el cartel de Medellín, esta celada y la oposición virulenta de la bancada liberal jugó un papel fundamental para que los narcos se aprovecharan del momento de confusión e inclusive se dio un distanciamiento del mismo Luis Carlos Galán con el ministro Rodrigo  Lara; pero irónicamente este asesinato sería lo que le daría al Nuevo Liberalismo la fuerza moral en la lucha incansable de GALÁN contra el narcotráfico .

Conocí a Luis Carlos Galán a mediados del año 1988, porque  pedí una cita de atrevido con él en Bogotá, charlamos y le dije que era hijo de la representante a la Cámara Magola Gómez, y él me preguntó ¿Ella está apoyando a Alberto Santofimio?  Y yo respondí ¡Si! -Y yo lo voy a apoyar a usted. En ese momento, él solo sonrió y me estrechó la mano. Fue entonces cuando comprendí que me tocaba la labor de convencer a mi madre que abandonara las toldas santofimistas y se uniera a una causa, donde los jóvenes del partido Liberal sentíamos una gran admiración por la figura renovadora, los planteamientos y las ideas de Galán. Fue entonces cuando me comprometí a recoger los miles de pedazos en que estaba el Nuevo Liberalismo en CÓRDOBA, donde sus principales dirigentes se habían peleado entre ellos y formaban ya parte de otras organizaciones, la fecha asignada  de su visita al departamento la acordamos  en febrero, para  el 8 y 9 de mayo de 1989.

Para ese entonces Magola ya lo apoyaba, pues  me acompañó a la convención de Cartagena, y como buena liberal, era una de las más emocionadas aclamando el nombre de Luis Carlos Galán.

Al pasar los meses se construyó  una amistad estrecha entre ella y Galán. 15 días antes de su muerte, Magola le pidió que viajara a Europa para esperar un mejor clima político a raíz de tantas amenazas, entre ellas, el develado atentado que se iba a hacer en el aeropuerto de la capital antioqueña.

El mismo día del atentado en Soacha, ella lo acompañó a la inauguración de la sede de Alfonsito López Caballero, quien aspiraba al Senado y eso tenía muy contento ese día en especial a Luis Carlos Galán, pues en la Casa López habían sido acérrimos críticos y adversarios, lo estaban apoyando, se había fumado la pipa de la Paz Liberal.

Un día antes de la visita de Galán a Córdoba, a las 7:00 de la noche, más exactamente el 7 de mayo, recibí una llamada del precandidato Galán, en la que me dio la mala noticia del fallecimiento del ex presidente Darío Echandía en Ibagué,  y la necesidad que había de modificar  la visita y el recorrido en el departamento, esto eliminaba su llegada a Planeta Rica, precisamente en el único lugar de la Costa donde había un alcalde elegido por el Nuevo Liberalismo: su alcalde Luis Cabarcas Durán estaba compungido y triste, pues todo estaba organizado.

Entonces me tocó la tarea de ir a esa hora para Planeta Rica y reunirme con los directivos y organizadores de la manifestación de allá, llegué a las 10:00 p.m. y era un real velorio cuando dije de la decisión y ellos tenían razón, pero ya nada se podía hacer, Galán tenía que ir a las exequias del expresidente Echandía y su argumento fue que no podía dejarle el espacio libre  al senador Alberto Santofimio, quien era tolimense y esa papaya no podía darla, tenía toda la razón.

El 8 y 9 de mayo de 1989 fue su última visita a Córdoba, esta estuvo llena de sorpresas y elementos propios de oportunismo político. 

Se corría la llegada a Montelíbano hacia las 11:00 a.m. o 12 m. Aterrizaría en el aeropuerto El PINDO, donde lo esperaba una larga caravana organizada por nuestro amigo OSCAR MADERA Y MI MADRE MAGOLA GÓMEZ PÉREZ, quien era representante a la Cámara y ya se había vinculado activamente a la campaña después de la convención de Cartagena, donde Galán pronunció uno de sus mejores discursos: «CARTAGENA, GALÁN Y LA HISTORIA».

La sorpresa fue grande cuando de la avioneta que traía al precandidato GALÁN, se bajaba un pasajero inesperado que no había organizado la reunión que solo el Movimiento Liberal y La Piragua habían hecho. Estos oportunistas SAHAGUNENSES, nuevamente se le atravesaban a nuestra organización; Magola muy molesta y con toda la razón, pues estos ni un solo peso habían aportado, ni movilizaron a nadie, y pretendieron que los incluyeran en el orden del día.

Ante mi reacción prohibiendo esta viveza me llamó de Montelíbano el doctor GALÁN y me dijo que por favor lo ayudara y entendiera que para crecer había que ser tolerantes, por lo que  le interesaba este apoyo de los sectores tradicionales, lo cual le abriría las puertas para la llegada del Liberalismo oficialista que en su mayoría estaban matriculados en el famoso grupo de Rodolfo González, llamados amigos del CONTRALOR que apoyaron la candidatura de HERNANDO DURÁN DUSÁN, un probo liberal que jugó un papel histórico e importante en los Llanos Orientales en la lucha contra la dictadura de ROJAS PINILLA.

Nuevamente me tocó a regañadientes aceptar la llegada de estos «oportunistas». La visita a Montelíbano fue histórica, el pueblo se volcó a las calles y a la plaza pública. Galán regresaría con mi madre y el «colado » en avioneta a Montería no sin antes sobrevolar Planeta Rica y con nostalgia partir a Montería a las instalaciones de la Asamblea de CÓRDOBA.

La llegada a Montelíbano de los inesperados “colados” me puso en pre-aviso y organicé una pequeña sacada del clavo de los oportunistas. Busqué una banda Pelayera del maestro Guerra y mandé a hacer nuevas carteleras donde La PIRAGUA lo recibía, pero las sorpresas no quedaban ahí, no solo pretendieron que los metiera en el orden de día, sino que además pedían que fueran ellos los que cerrarían por hoja de vida la manifestación, pues LUIS CARLOS GALÁN no solo me dio la razón cuando yo entré en cólera en la presidencia de la Asamblea y le dije que ya se había cedido demasiado a estos oportunistas colados, y el desquite llegó al momento de mi intervención antes de la de GALÁN.

 Yo, un joven  de 26 años le dije en ese momento que se cuidara de estos DINOSAURIOS que muy poco le iban a aportar y serían un pesado fardo.

Tengo que señalar que antes de su intervención en la Asamblea se fue a que le hicieran un masaje relajante donde doña Lidia Barsotty, la esposa del ex senador Cristóbal Solano Galarcio, admiradora de GALÁN, y él de sus relajantes masajes.

El día 9 de mayo GALÁN viajaría a la zona de la Mojana Sucreña en helicóptero con mi señora madre MAGOLA GÓMEZ y MIGUEL NULE  AMÍN, exgobernador de Sucre, hoy en desgracia política, personal y familiar.

En horas de la tarde, a su regreso pasó la noche en Puntepiedra, edificio frente al mar en Coveñas, donde descansó después de una larga charla con los dirigentes SUCREÑOS.

A propósito mi primera entrevista a LUIS CARLOS GALÁN la hice en el barrio La FORD en Sincelejo, en la casa de MIGUEL NULE a mediados del año 1988, donde le reiteramos  nuestro apoyo como acto significativo y lo que serían otros destinos cruzados ahí. 

En esa reunión estaba presente el REPRESENTANTE ÁLVARO GARCÍA ROMERO, condenado hoy a 40 años de cárcel por la masacre de Macayepo, Sucre, luego de que en una finca de Miguel  Nule se unificaran todos los grupos paramilitares que fue llamado BLOQUE HÉROES DE LOS MONTES DE MARÍA, y no fue otra cosa que la constitución de la máquina criminal más tenebrosa en la zona sucreña y sur de Bolívar.

Galán el 10 de mayo, luego de recorrer a las 7:00 a.m. un trayecto de aproximadamente dos kilómetros haciendo ejercicio en la playa de Puntepiedra, hasta WAIKIKI,  un hospedaje de Coveñas, con radio en mano veníamos escuchando la VUELTA A ESPAÑA, pues la expectativa era la llegada a ALTOS DE COVADONGA, donde se esperaba que FABIO PARRA ganara y se tomara el Liderato. Llegamos a tiempo para ver los instantes finales en la televisión colombiana,  se arregló y se fue a cumplir una cita para almorzar en el BUQUE CISTERNA DE ECOPETROL, donde quería conocer de primera mano cómo se tanqueaban los buques donde se exportaba el petróleo colombiano.

En horas de la tarde, a las 4:00 p.m. nos despedimos en el aeropuerto de Tolú, él viajaba a Santa Marta en una avioneta de la empresa Tolcemento, para cumplir su cita en el teatro municipal.

Próxima entrega: Asesinato de Galán y elección de César Gaviria