La enorme explosión que se produjo este martes en el puerto de Beirut, en el Líbano, acaba de confirmarse que no se trató de un accidente cualquiera, sino de aun ataque terrorista por parte del Israel, así lo aseguró el primer ministro israelí a través de su cuenta en Twitter.

Unas 50 personas murieron y otras 2.750 resultaron heridas en las violentas explosiones producidas en el puerto de Beirut, según un nuevo balance proporcionado a la AFP por un responsable del Ministerio de Salud.

Este balance es provisional, según el portavoz del ministerio, Reda Moussaoui. Poco antes, el ministro de Salud Hamad Hassan había informado que los hospitales de la capital están saturados por el aflujo de heridos.

Poco antes, el director general de la Seguridad General, Abas Ibrahim, había dicho que las explosiones podrían deberse a «materiales altamente explosivos confiscados desde hace años», pero agregó que la investigación determinará la «naturaleza exacta del incidente».

No obstante, los responsables deberán «rendir cuentas», dijo por su parte el primer ministro, Hasan Diab.