Vivir sin probar alimentos parece algo insólito, se creería que esto no es posible, pero en ciertos casos, el no comer es garantía de vida, a pesar de que no sea agradable y viva una constante incertidumbre.

Esta es la historia de Salma Bashir, una adolescente que a sus 16 años de edad ha sobrevivido una década sin consumir alimentos tras perder sus intestinos a causa de un terrible accidente.

El momento en que su vida dio un vuelco se remonta a cuando la menor tenía apenas cinco años. Se encontraba disfrutando unas vacaciones en compañía de su familia en Egipto, y para hacer más amena su estadía decidieron acudir a unas albercas.

Salma se sumergió en la piscina para bebés mientras su madre vigilaba a su hermano, que se encontraba en la de adultos. En momento y por descuido, la niña terminó sentada sobre la válvula de succión de la piscina.

La presión de la válvula fue tan fuerte que terminó por desprender su piel y órganos del área abdominal. Más de una década después, Salma todavía recuerda el momento que cambió su vida para siempre. “Solo estaba nadando, me senté ahí por accidente. Sé que el socorrista trató de sacarme y no pudo porque la succión era muy fuerte”, relata.

A raíz del terrible accidente, Salma perdió sus intestinos (delgado y grueso) y la vesícula biliar. Además, su estómago quedó con una herida abierta que necesita atención constante.

Ahora, Bashir vive con su estómago conectado a una bolsa de plástico que contiene una solución de vitaminas, sodio, glucosa y calcio. Esta es la forma en que se mantiene viva, pues debido a que no tiene intestinos no puede comer.

“Estoy unida a la bolsa por 20 horas al día”, explica.

Pese a que no lo necesita, Salma gusta de masticar bocados de la comida que su madre prepara; le gusta saborearlos y sentir la textura, pero debe escupirlos en lugar de tragarlos.

“Técnicamente no necesito comer, pero de alguna manera sigo teniendo hambre. Tal vez es una cosa del cerebro o una cuestión mental, no tengo idea. Sería increíble si pudiera tragar comida otra vez”, comenta.

Los médicos le han dicho que necesita un trasplante múltiple, el cual tiene un costo de tres millones de dólares. Con el fin de hacer su sueño realidad y recuperar la normalidad en su vida, Salma y su familia han lanzado una petición en GoFundMe para recaudar fondos para su operación.

Desde su lanzamiento el 1 de septiembre de 2018, la iniciativa ha reunido ya $122 mil 819 dólares. Tú también puedes ayudar a Salma a hacer posible su operación donando la cantidad que desees, para hacerlo solo debes dar clic AQUÍ.