Ya han transcurrido más de 48 horas desde la desaparición del avión militar que tenía como destino aterrizar en la Antártida, y las probabilidades de conseguir sobrevivientes son escasas a pesar de que los esfuerzos de rescates que mantienen las autoridades en la zona austral donde se perdió el rastro.

El presidente Sebastián Piñera indicó que están haciendo todos los esfuerzos humanos para localizar la aeronave. “Las condiciones son extremadamente difícil”, anunció el mandatario, quien avaló las declaraciones del ministro de Defensa, Alberto Espina que, desde Magallanes, dijo que “es complejo conseguir algún sobreviviente”.

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Como se recordará, la aeronave perteneciente a la Fuerza Aérea de Chile (FACh) despegó de Chabunco, en Punta de Arenas. Tenía como hora prevista las 19:17 hora local para aterrizar en la Antártida con 38 personas a bordo, pero nunca llegó.

La aeronave tenía una carga de combustible como para poder volar hasta las 00:40 hora local del martes (03:40 GMT), momento en el que la Fuerza Aérea de Chile (FACh) dio por “siniestrado” el aparato.

Entre las personas que viajaban en el  C-130 Hércules iban 17 tripulantes de la aeronave y 21 pasajeros, de los cuales 15 eran uniformados de la FACh, tres del Ejército, dos de la empresa privada de construcción Inproser y un funcionario de la Universidad de Magallanes, quienes tenían como objetivo realizar tareas de apoyo logístico  en la base Eduardo Frei.