Este año, en lo que a América Latina respecta, ha estado colmado de un sinnúmero de sublevaciones que ‘encendieron’ varios países, entre ellos Chile, Perú, Ecuador, Venezuela y Colombia. Es por ello que antes de que finalice el año, el Papa Francisco habló al respecto y pidió “esperanza” ante estas situaciones.

Los escenarios fueron descritos por el sumo pontífice como un “período de agitaciones sociales y políticas”, y es que –en efecto- todos los revuelos sociales se han generado contra políticas y medidas impuestas por sus respectivos Gobiernos.

En Chile la violencia se desató tras el aumento del pasaje del metro de Santiago, en Ecuador el descontento fue producto del incremento en la gasolina, en Venezuela las protestas llevan años haciéndose contra el régimen chavista, y en Colombia los ciudadanos salieron a las calles para –entre otras cosas- manifestar su rechazo a algunas de las reformas que se adelantan en el congreso de la República.

En su pronunciamiento, hecho durante su tradicional bendición «Urbi et orbi», e religioso hizo un especial énfasis sobre Venezuela, y dijo que ojalá «el pequeño Niño de Belén reanime al querido pueblo venezolano, probado largamente por tensiones políticas y sociales, y no le haga faltar el auxilio que necesita».

También solicitó a la comunidad internacional «garantizar la seguridad en Oriente Medio, particularmente en Siria», y pidió que Cristo «inspire a los gobernantes y a la comunidad internacional para encontrar soluciones que garanticen la seguridad y la convivencia pacífica de los de la región y ponga fin a los sufrimientos».