A corte de 31 de julio, en Córdoba han muerto por COVID-19 131 amas de casa, 100 personas con ocupaciones varias, 369 pacientes sin ocupación específica, 30 comerciantes, 21 pensionados, 6 trabajadores del sector salud, 3 estudiantes, 2 guardias de seguridas, 9 trabajadores del campo, 4 funcionarios de la Fuerza Pública, 4 profesores, 3 secretarios administrativos y 9 trabajadores de obras civiles.

Así lo explicó este jueves en rueda de prensa el gobernador Orlando Benítez, al referir que una de las mayores preocupaciones recae sobre las amas de casa, ya que se estima que son personas que cumplen con el aislamiento preventivo obligatorio y que contraen el virus por contacto estrecho con quienes no se acogen a los protocolos de bioseguridad.

El mandatario destacó que hace pública este información detallada, con el objetivo de que la comunidad conozca como está la situación y recuerde lo importante que es llevar la cotidianidad día día guiándose por las medidas sanitarias que han sido establecidas.

El secretario de Salud, Walter Gómez, recordó también lo importante que es acudir a los centros de salud ante cualquier síntoma de la enfermedad, toda vez que informó que en el departamento 139 personas han muerto en sus casas sin saber que estaban contagiadas, por lo que es primordial la detección temprana.