Por: Gleen Escobar Sibaja

Chinú. Según la mitología griega, el Dios Príapo era uno de los símbolos significativos de la hombría y virilidad, es decir es lo que hoy por hoy podríamos decir todo un hombre, todo un varón.

El “Dios Príapo” fue una antigua divinidad de Grecia y Roma, representada en un pequeño hombre barbudo dotado de un gran falo, que fue condenado a tener su falo siempre en erección a causa de los celos de Era, esposa de Zeus.

Tomando como referencia lo anterior, resulta curioso y paradójico, que en la institución educativa Nuestra Señora del Carmen de este municipio, encontramos al Dios Príapo multiplicado a la enésima potencia, representado más que todo en múltiples columnas inconclusas en un lugar bastante visible del plantel, las cuales llaman la atención de propios y visitantes.

Desde hace más de 30 años, y según el comentario de algunos profesores y padres de familia de la institución, al parecer profesionales de la construcción, patrocinados por el mandatario de la época, se dieron a la tarea de levantar o construir 71 columnas las cuales se encuentran hoy en día a merced del sol y del agua, sin que administración alguna se haya dedicado a terminar lo que un día comenzaron.

Relatan los que conocen de cerca la obra, que estas columnas se han convertido en un monumento, más que todo a la desidia y al abandono de muchas autoridades, a las que les ha importado poco la representatividad del “Dios Príapo”, quien debe estar muerto de la risa porque en Chinú, en tierra del cacique Takazuan le han edificado una estatua que dignamente lo representa.

Otros por su parte han manifestado, que estas columnas fueron el comienzo de la planta administrativa del colegio, el cual hoy en día cuenta con más de Mil estudiantes y más de Cuarenta profesores en diferentes áreas del saber, las cuales por falta de recursos se han ido deteriorando hasta el punto que con el paso del tiempo tocará derribarlas como les pasó a las torres gemelas.

La comunidad chinuana, espera de las autoridades educativas y en especial las del municipio, que tomen cartas en el asunto para continuar con la obra, y así de una vez por todas, acabar con la filosofía del priapismo que se comenta en este municipio.