De: Hernando Páez Vega

Quien se dedica a una profesión. A un arte. A un oficio, en que a cada
instante, hay un peligro cierto, puede ser tildado de loco. Ha de
padecer trastorno mental el muchacho que los mejores años de su
vida lo dedica a jugar con la muerte. Rinde culto al peligro el joven que
se prepara física, técnica y psicológicamente para fascinarse y
deleitarse ante el peligro.

Desde la preparación en toreo de salón, renunciamiento a toda
alimentación, el día de la corrida para facilitar la cirugía en caso de
cornada. Vestirse de torero y trasladarse a la plaza, es un ritual místico
y torturante que se hace en intimidad, con personal de confianza y
cercano el diestro.

EL INNOVADOR DEL TOREO

Juan Belmonte: el innovador del toreo de a pie y de a caballo, elevó a
una categoría social, jamás imaginada a los artistas del ruedo. Como
torero compartió sin complejo con los intelectuales, industriales,
comerciantes, políticos, actores y actrices de su época.
En la Europa de ese entonces, fueron premiados y galardonados los
personajes del arte dramático, que a través del argumento sensible y
melodramático, revolucionaron el cine. Juan Belmonte distinguido
como actor de los ruedos, agradeció tal distinción. Y en su filosofía
Belmontiana, remató diciendo: “desafortunadamente el torero es el
único actor, que en la plaza muere de verdad”

EMULANDO A LOS MALETILLAS ESPAÑOLES

Esta pasión desmedida por escalar los peldaños de la fama, tratando
de arrancar un pedazo de gloria, a la muerte que amenaza en la
arena, la cultivó Nicanor José Janna González. El niño flacucho y
aparentemente débil, nacido en el municipio de la Unión en el
departamento de Sucre, un 26 de marzo de 1949. Hijo de Aníbal
Janna Arabia y Silvia González y de la Torre. Combinación étnica,
árabe e hispana.

EN LA ESCUELA DEL MAESTRO PINTO MURILLO

Corría el año 1960, época de fama y fortuna del torero Manuel Benítez
El Cordobés. Ejemplo de superación social para todo soñador de
gloria con humildad económica. Esta literatura fantástica alusiva al
fenómeno del toreo español, alimento la psiquis del aspirante a torero
Janna González y lo obligo a trasladarse a la capital cordobesa, para
matricularse en la escuela taurina del maestro: Francisco Pinto
Murillo, con alumnos de la categoría de Cesar Augusto Díaz, Ricardo
Sofan “El Trianerito”, Anderson Murillo, Carmelo López “El
Carmelitano”, David Solano, Carlos Gaviria y Currito Páez, entre otros.

MALABARISTA EN EL CIRCO EGRED HERMANOS

Nicanor José era un niño que no se complacía con hechos simples y
después de tener una ligera preparación de toreo de salón, se
despidió de sus condiscípulos y buscó nuevos horizontes. Ingreso al
circo Egred Hermanos. Cuyo papel principal era vestirse de torero y
torear a un perro, que embestía como toro. En el mundo de la carpa
aprendió el malabarismo o equilibrio de la acrobacia. Fue artista de la
cuerda floja.

EL GRAN FULICHAN

En este oficio de maroma conoció al gran Fulichan. Torero cómico,
experto en acrobacia taurina y empresario del departamento del Valle
del Cauca., quien le enseñó a través del toreo cómico y de la
acrobacia, los secretos de burlar la acometida de los toros. Además de
mostrar comportamiento de apoderado y padre adoptivo, Fulichan
comercializó el perfil artístico de Niki Janna, nombre artístico de gran
credibilidad en el Empastre, la cuadrilla del Chino Torero y
superlandia internacional. En estas agrupaciones taurinas formo
pareja con Leónidas Manrique y como niños toreros se pasearon por
toda la geografía taurina de América.

MELANIO MURILLO LO APODERA

Melanio Murillo descubridor de toreros, hombre celoso y disciplinado
en la profesión, se maravilló por los dotes toreros del joven Niki Janna
y teniendo en cuenta su etnia paternal y maternal, aseguró que había
encontrado a una nueva promesa de la torería nacional. Pero Niki
Janna tenía en contra de sus condiciones, la indisciplina, ya que a
temprana edad le gustaba la vida nocturna y las mujeres con grandes
bellezas físicas. Por esta razón su amistad con el maestro Melanio
Murillo duro poco tiempo.

ÍDOLO DE LA NOVILLERÍA VENEZOLANA

Fue ídolo de la novillería venezolana y admirada su capacidad
artística de torero en plazas de México, Portugal, Francia y España.
Tiene más de una docena de hijos, con diferentes damas. Para
satisfacción personal y responsabilidad paternal, los descendientes de
Niki Janna, tienen madres profesionales y por esta razón ya tienen
formación académica que los hace sobre salir en sus funciones u
oficios.

NOVELISTA Y POETA

En el mundo de las letras, se agotó la primera edición, de su novela
Las Aventuras de un Fulano de Tal. Premiada en el festival andino
de cultura. Hoy con la madurez de los años agradece al arquitecto del
universo, todas las satisfacciones que le ha dado en el mundo de
Euclides.

Ha incursionado en la filosofía esotérica y con estado de conciencia,
analiza los fenómenos paranormales que en la actualidad, son temas
de interés en el universo espiritual. Teniendo en cuenta que en el
presente milenio, serán dados a conocer, grandes misterios de la
naturaleza cósmica.

Esta ciencia y ficción, te convierte en infinitamente pequeño, ante lo
infinitamente grande, aplicando la filosofía socrática: “solo sé, que
nada sé”.

En la actualidad está dedicado al oficio de instalación y mantenimiento
de aire acondicionado para vehículos en Sahagún Córdoba, y el
tiempo libre lo dedica al mundo de las letras.

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