El dolor sigue latente y se expresa en los rostros de los parientes, quienes ahogados en llanto sepultaron la mañana de este miércoles, 16 de septiembre, a la comerciante Melisa María Romero, de 27 años de edad, y su sobrina de 12 años, quienes fueron asesinadas la tarde del lunes en el municipio de Montelíbano, Córdoba.

Con música cristiana que era coreada por decenas de personas que asistieron al velorio, sacaron los féretros de la humilde vivienda en donde el llanto, la rabia y la impotencia era una constante en las expresiones de quienes exigen justicia para que estas muertes no queden impunes, tal cual ha ocurrido en innumerables casos que quedan engavetados por parte de la justicia.

Pasadas las 9:00 de la mañana salieron los carros fúnebres que fueron escoltados por decenas de personas que llevaron globos color blanco en señal de paz y pidiendo que el caso sea esclarecido, debido a que han surgido varias hipótesis en estas muertes, pero oficialmente no se han tenido resultados concretos en el caso.

Durante el recorrido al cementerio, varios motorizados del municipio realizaron un pasillo de honor con sus motos, las cuales hicieron sonar con sus cornetas en señal de despido de la comerciante que era muy querida y reconocida en el municipio por su arduo trabajo que realizaba en la ferretería que era de su propiedad.

Como se recordará, Romero y su sobrina fueron asesinadas cuando se encontraban manejando bicicletas por en el kilómetro 4 de la vía que de Montelíbano conduce hacia Puerto Libertador. Allí, fueron interceptadas por sujetos en moto que dispararon sin compasión.

El alcalde de Montelíbano, José David Cura, dijo que la extorsión estaría rondando en este hecho criminal. Así mismo, aclaró que un solo disparo en la cabeza de Romero bastó para acabar con su vida y la misma bala impactó la humanidad de la menor que estaba con su tía por temporada vacacional.