El 3 de junio de cada año, se celebra el Día Mundial de la Bicicleta, con el objetivo de promover el uso de este medio de transporte sostenible, sano y divertido, y concienciar sobre los derechos de los ciclistas. Y como muchos Días Mundiales e Internacionales, este día tiene una curiosa historia detrás, que te sorprenderá seguro.

En abril de 2018, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 3 de junio como el Día Mundial de la Bicicleta.​​ Leszek Sibilski dirigió una campaña para promover la celebración, que finalmente obtuvo el soporte de Turkmenistán y otros 56 países.​

En este 2020, este día cuenta con una particularidad a causa del factor pandemia, que impide que haya un libre y colectivo uso de las bicicletas en las calles de Colombia, sin embargo, el gobierno ha flexibilizado horarios para que de forma responsable y bajo todos los protocolos de bioseguridad, los colombianos puedan ejercitarse en la calle por determinado tiempo.

Hay quienes lo celebran el 19 de abril, fecha que hace referencia a cuando en 1943, Albert Hofmann, conocido como el padre del LSD, realizara en su laboratorio un experimento en el que ingirió 0,25 miligramos de ácido lisérgico (LSD) para ver sus efectos y tuvo que volver a casa en bicicleta porque a consecuencia de la guerra no estaba permitido el desplazamiento en vehículos a motor.

En ese viaje tuvo algunos problemas y acabó en el médico porque pensaba que la sustancia lo había envenenado. Después de algunos efectos de terror, empezó a sentir disfrute y buenas sensaciones. Y finalmente acabó bien. Hofmann había descubierto una sustancia que pensó que podría tener aplicación en el mundo de la psiquiatría, por sus efectos introspectivos, aunque nunca pensó que nadie lo usaría de modo recreativo.