En vista de la cifra de quemados en lo que va corrido de diciembre, que hasta la fecha se ubica en 268, Juliana Pungiluppi, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), hizo un llamado a los alcaldes de todos los municipios del país, a fin de que ejerzan mayor control con relación al uso de la pólvora, con especial énfasis en lo que a menores de edad respecta, quienes son siempre los más vulnerables.

Pungiluppi también exhortó a los padres de familia a que estén mucho más atentos, -incluso- recordó que de comprobarse desatención en casos de niños quemados, ellos podrían ser sancionados de forma pecuniaria con hasta cinco salarios mínimos, multa que sería impuesta por las autoridades administrativas territoriales.

Pero también destacó que podrían ser amonestados desde el punto de vista disciplinario. “Los padres de familia cuyos hijos resultan lesionados con pólvora reciben amonestaciones de los defensores de familia del ICBF, que consisten en asistir a unos talleres de pautas de crianza que imparte la Defensoría de Familia”, dijo Pugiluppi.

El ICBF ha venido desarrollando campañas a través de sus redes sociales, para prevenir los accidentes ocurridos con pólvora, que durante la época decembrina son recurrentes. “La seguridad, felicidad y protección de los niños y niñas en esta época debe ser lo primero. ¡Cuando permites que los niños usen pólvora nada queda para celebrar!”, dice la entidad.