En el Día Mundial de la Alimentación los Gobiernos han puesto el foco en la mala alimentación, causa de muchas enfermedades, crónicas en el futuro, muertes, y que causan problemas de salud a niños, adolescentes y adultos. Tener un sistema inmunitario fuerte no es sólo tomar pastillas, medicamntos, etc… Es comer más sano y desterrar lo más negativo de la alimentación.

El mensaje de la FAO en 2020

El Día Mundial de la Alimentación 2020 marca el 75.° aniversario de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un momento excepcional, ya que los países de todo el mundo se enfrentan a los efectos generalizados de la pandemia mundial de enfermedad por coronavirus. Retos como la digitalización, el consumo sostenible, los cultivos respetuosos con el medio ambiente, el respeto a las materiaes primas… son claves para que el mundo avance.

«En un momento como este, es más importante que nunca reconocer la necesidad de apoyar a nuestros héroes de la alimentación, agricultores y trabajadores de todo el sistema alimentario, que garantizan que los alimentos lleguen de la granja a la mesa, incluso en medio de perturbaciones sin precedentes como la crisis actual de COVID-19», afirman desde el organismo internacional.

El hambre, la obesidad, el cambio climático, el desperdicio de alimentos, son solo algunos de los problemas que evidencian este desequilibrio. La falta de alimento en muchas partes del mundo está disparando las cifras de la desnutrición.

Cerca de 690 millones de personas pasan hambre, o el 8,9 % de la población mundial, un aumento de 10 millones de personas en un año y de casi 60 millones en cinco años.

La mayoría de las personas desnutridas en el mundo (381 millones) se encuentran en Asia. Más de 250 millones viven en África, donde el número de personas con desnutrición está creciendo más rápido que en cualquier otra región del mundo.

En 2019, cerca de 750 millones, o casi una de cada diez personas en el mundo, estuvo expuesta a niveles severos de inseguridad alimentaria.

2.000 millones de personas en el mundo no tuvieron acceso regular a alimentos seguros, nutritivos y suficientes en 2019.

A nivel mundial, la inseguridad alimentaria es mayor entre las mujeres que entre los hombres. La brecha de género en el acceso a los alimentos aumentó de 2018 a 2019.

Conseguir el ODS 2: Hambre Cero para 2030 parece difícil. Si continúan las tendencias recientes, el número de personas afectadas por el hambre superará los 840 millones en 2030, el 9,8 por ciento de la población. Este es un escenario alarmante, incluso sin tener en cuenta los impactos potenciales de la pandemia COVID-19.