Al Barcelona le alcanzó con un segundo tiempo demoledor para coronarse campeón de la Copa del Rey tras vencer al Athletic Bilbao en la final. Con una destacada actuación de Lionel Messi, el conjunto catalán se impuso por 4-0 en el estadio La Cartuja de Sevilla y logró el primer título de la era de Ronald Koeman como entrenador. Se trata del trofeo número 31 para los Blaugranas en esta competencia.

Con Busquets, De Jong y Pedri en el mediocampo, por detrás de Griezmann y Messi, y con Gerard Piqué de arranque, el Barcelona apostó a ser dominador en el comienzo del encuentro. Lionel Messi, como de costumbre, se convirtió en el faro en ataque y en el eje a través del cual se hilvanaban todas las acciones en ofensiva.

Ya a los cuatro minutos el rosarino se filtró en el área y metió una pelota atrás para el ingreso de De Jong, quien definió al palo. Solo instantes después la Pulga combinó con Griezmann e intentó un remate que terminó en un córner. Eso fue lo más destacado de un equipo que fue de mayor a menor en la primera parte. Con el correr de los minutos, el conjunto catalán se desinfló y el Athletic Bilbao hasta tuvo alguna chance para adelantarse en una pelota parada.

Una acción en la que Messi se hizo espacio dentro del área para sacar un disparo a las manos del arquero y otra en la que combinó con Minguezapara finalmente toparse con la buena cobertura de la defensa rival fueron otras de las acciones en las que el argentino intentó romper el cero sin suerte. Fue así como los dos equipos quedaron en deuda de cara a la segunda parte.

El arquero Unai Simón se convirtió en la gran figura en el inicio del complemento. Primero se quedó con un remate de Pedri y, en la acción siguiente, dio una gran muestra de reflejos ante un intento de Sergi Busquets luego de un rebote fortuito en un defensor.

Pero el Barcelona iba a dar una muestra de contundencia y, con una ráfaga de goles, iba a demoler a su rival. Sobre los 13′, Messi abrió sobre la derecha para De Jong y este mandó el centro para el ingreso goleador de Antoine Griezmann, en posición totalmente lícita. Solo cuatro minutos iba a tardar el equipo de Koeman en ampliar la cuenta con un cabezazo del propio Frenkie De Jong.


Fue un tramo aplastante para el conjunto Blaugrana, que comenzó a florearse. Ya con el 2-0 en el bolsillo el partido se abrió y llegó el tanto más esperado: el de Lionel Messi. A los 22′, tras una gran acción colectiva y una combinación con De Jong, se metió al área por la derecha y enganchó hacia el medio para definir al segundo palo del arquero. Fue una de las sutilezas a las que suele acostumbrar el rosarino.

Siempre el equipo vasco fue considerado el gran monarca de este torneo pero la racha del cuadro catalán en las últimas décadas, ganando incluso cuatro de las últimas cinco finales que disputaron ambos clubes (2015, 2012, 2009 y 2021), le han permitido al Barça ser ya ampliamente el equipo con más trofeos de la competición (31) y dejar en segundo lugar al Athletic (23).

Los azulgranas se vengaron, además, de la caída ante el Athletic en la final de la Supercopa de España (2-3), celebrada este enero en el mismo escenario, donde Lionel Messi terminó expulsado.

El Athletic de Bilbao sufrió su segundo golpe en menos de 15 días en esta competencia. Hace tan solo dos semanas había perdido 1-0 ante la Real Sociedad en la final que determinó al campeón de la edición correspondiente a la temporada pasada, una definición que se había atrasado por la pandemia.

Ahora el Barcelona se enfocará en intentar quedarse con el título de la Liga de España. A falta de ocho fechas para el cierre de la competencia, el equipo de Koeman se ubica en la tercera colocación, con 65 puntos. El líder del torneo es el Atlético Madrid, con 67, seguido del Real, con 66.

INFOBAE.