Se prevé que en agosto se dispute el trono de Europa


Hoy es 30 de mayo. Después de casi tres meses de confinamiento parece una fecha más, pero si el coronavirus no hubiera aparecido en nuestras vidas, hoy se estaría jugando la final de la Champions League en Estambul y, quién sabe si nuestro equipo hubiera estado jugándose la Orejona.

La fecha de hoy era un día marcado en el calendario de cualquier futbolero. Se jugaba la final de la Champions League en Turquía y en partidos como este da igual si nuestro equipo lo juega o no porque es un espectáculo, uno de los mejores eventos del deporte rey, equiparado casi a la final de un Mundial.

Los equipos hubieran salido desde el túnel de vestuarios caminando hacia el centro del campo con unos metros de distancia, no por la seguridad, sino porque la mítica Orejona les estaría separando. Nadie la habría tocado, bien sabido es la mala suerte que da. Ni mirarla.

Un partido, sin duda, apasionante. Un encuentro que se vive una vez al año. Y la fecha era la del 30 de mayo, pero la Covid-19 ha obligado a parar todo el mundo. Habrá que esperar a finales de agosto para disfrutar a los dos equipos afortunados que puedan pelearse el trono de Europa, aunque eso sí, sin público en las gradas y con las medidas de seguridad pertinentes.