Egan Bernal continúa con su puesta a punto para el Giro de Italia y este sábado demostró que está de vuelta tras la lesión del año 2020. El ciclista colombiano tuvo un gran rendimiento y resultado en la Strade Bianche, carrera italiana de un día que se caracteriza por los 11 tramos destapados en 184 kilómetros.

Bernal no era uno de los máximos favoritos para esta competición y en principio iba a apoyar a sus compañeros de equipo Thomas Pidcock y Michał Kwiatkowski, dos especialistas en este tipo de carreras. Todo cambió con el paso de los kilómetros y el campeón del Tour de Francia de 2019 voló con las grandes figuras, entre ellas el campeón defensor Wout van Aert del Jumbo-Visma.

En el octavo tramo, Monte Sante Marie, los capos tomaron el control de la carrera y comenzaron con la exhibición. Egan, Van Aert, Alaphilippe, Van der Poel, Pogacar, Pidcock y un par más lucharon en la punta. Faltando 23 kilómetros Mathieu van der Poel sacudió todo con un ataque que solo fue respondido por 4 rivales, entre ellos el colombiano. El vigente campeón sufrió y después terminó pagando el esfuerzo.

Los tres corredores que definieron el título fueron Van der Poel, Alaphilippe y Bernal, quienes se desprendieron a falta de 12 kilómetros. Los ataques del neerlandés llegaban poco a poco y el ciclista del Ineos Grenadiers respondía con categoría. En la última subida, a falta de 1 km, el líder del Alpecin-Fenix fue imparable y llegó en solitario a la meta con una ventaja de 5 segundos sobre el francés y 20 sobre Egan.

Este podio de Egan Bernal es histórico para el ciclismo colombiano, ningún corredor de nuestro país había estado entre los 3 mejores de la Strade Bianche. La actuación más destacada la tenía Rigoberto Urán en la edición 2015 quedando en el séptimo lugar.

Con información de AS Colombia.