Una niña, quien es llamado Eliska, nació de una manera que sorprende al mundo. Estuvo cuatro meses en el vientre de su madre que tenía un estado de muerte cerebral, según informó el martes, 3  de septiembre, los médicos a cargo del caso en el Hospital Facultativo de Brno.

El caso es considerado por los especialistas como único en el mundo. La madre de la bebé estaba embarazada de 16 semanas cuando sufrió una hemorragia cerebral que ameritó su hospitalización.

Tras cuatro meses recluida en “estado vegetal” que la mantenían respirando con aparato artificial para hacer posible el embarazo, los médicos lograron el 15 de agosto traer a la niña al mundo mediante una cesárea.

Eliska pesó 2,130 kilogramos y midió 42 centímetros. Su madre falleció luego del procedimiento del parto que en todo momento contó con el apoyo de la familia, quien realizaba uegos y conversaciones durante el embarazo para que el bebé sintiera la sensación de que estaba rodeado de afecto.

Se conoció que dado el estado precario de la madre, los médicos tuvieron que combatir cuatro brotes infecciosos, aunque el desarrollo del bebé no registró problemas.