DE GAVIRIA A GAVIRIA ¡PAPAYAZO DEL ATEO!

Por: Rafael Ángel Gómez Gómez.

En el primer Congreso de Liberales Social Demócratas, realizado en el mes de octubre de 2021, donde tuve la oportunidad de intervenir y respaldar que sectores del liberalismo como el nuestro, La Piragua, lleguen al Pacto Histórico y más con un senador como Luis Fernando Velasco que ha hecho en su historia parlamentaria un trabajo juicioso y determinante para el crecimiento del liberalismo, así algunos sectores no le quieran reconocer sus méritos. Pues él y otros hemos abierto el debate diáfano del papel que debe jugar el Partido Liberal en este proceso electoral y trazar una ruta para reconstruir las fuerzas liberales.

Yo comparo al liberalismo como ese león herido que se retira en la profundidad de la selva a curarse las heridas y busca refugio para que sus enemigos naturales no lo aniquilen, después del desastre llamado ERNESTO SAMPER, cínico personaje, innoble, que con su humor pervertido quiere hacer olvidar que introdujo el narcotráfico en la política de una forma contundente y decisoria en un proceso presidencial; Pastrana y otros más han sido acusados sin la prueba reina que sus campañas entraron y son los hermanos Rodríguez Orjuela que ahora piden pista para entrar en la JEP y decir la verdad y ojalá ahora sí se sepa todo lo que según Samper, fue a sus espaldas anchas. 

Pero la historia es otra, desde la década de los años 70, cuando la bonanza de la marihuana se enseñoreo en la Costa y en el país, la Guajira, Cesar, Magdalena y Atlántico, fueron permeados por este flagelo y justo en este tiempo en Antioquia y el centro del país la COCA, hacía lo propio, pero me aparto un poco de mi tema central para colocar en contexto cómo el SAMPERISMO acabó con las posibilidades y la vocación de poder del Partido Liberal y su último gran elector fue HORACIO SERPA URIBE (q.e.p.d.), gran liberal que como el viejo aforismo “lo accesorio sigue la suerte de lo principal” y así fue esa pesada ancla llamada SAMPER, lo hundió en lo más profundo, pero a pesar de eso, SERPA es el último gran elector. 

Otra historia fue la vergonzosa participación de HUMBERTO DE LA CALLE, y bien lo decía CÉSAR GAVIRIA, en la Revista Semana, que él sólo se apartó de los jefes o caciques regionales y casi hunde al liberalismo, fue su votación una TRAGEDIA ELECTORAL. El partido Liberal no está perdido, he criticado al ex presidente GAVIRIA por su terquedad y por el error que hasta ahora le ha hecho cometer al partido y fue el de llevar a un melifluo, tibio y además inconsecuente error con la doctrina liberal: ALEJANDRO GAVIRIA, posiblemente bien intencionado pero no pasa de ser un neoliberal, desconocido y desconectado de la historia, del presente y más del futuro del liberalismo, él no mueve el trapo rojo y le dio la papaya a GAVIRIA y fue rectificar y apartarse de este comodín que creo, no va jugar un papel preponderante en la coalición que este plantea, primero porque sus propuestas no son novedosas ni llaman la atención ni marcan diferencias, así que visto de esta manera, GAVIRIA se quita esta pesada ancla que lo arrastraba a un seguro abismo como hace cuatro años lo hizo DE LA CALLE. 

CÉSAR GAVIRIA tiene la oportunidad de mirar con detenimiento al PACTO HISTÓRICO Y A GUSTAVO PETRO, por lo menos no ha cerrado la puerta y es mejor llegar unidos después de unas parlamentarias donde seguro el partido sacará más de dos millones de votos y se valorizaría, porque hoy puede terminar como el Verde, en átomos volando. GAVIRIA lo sabe y sabe que no tiene un pollo, menos un gallo con pico y espuelas capaz de salir a la gallera a desplumar al que se le atraviese y sabe que ALEJANDRO GAVIRIA puso un huevo y cacareó. Expresidente GAVIRIA, valore y retome el camino, que este PAPAYAZO que le dio el ATEO GAVIRIA, no se ve todos los días. TIC, TAC, TIC, TAC…