La intervención por la Superintendencia Nacional de Salud al Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche (HUJMB) abre una nueva historia. Un capítulo escrito por un libretista desconocido pero que devela una grave situación al interior de la Institución.

El personal de trabajo denuncia la posición del nuevo gerente frente al manejo de los protocolos de bioseguridad, tanto que aseguran que les niegan pruebas de Covid-19, y los elementos de protección no cumplen con los estándares mínimos de prevención.

Un pasquín que circuló por los pasillos del centro médico da cuenta del malestar de los profesionales de la salud, que además de no recibir salarios desde marzo, tampoco cuentan con la certeza y el acompañamiento del gerente, Luis Óscar Gálvez, a quien solo vieron el día de la intervención, porque hasta la fecha no han vuelto a saber de él.

Este medio de comunicación conoció la denuncia de una profesional de la salud que asegura que el panfleto es la punta del iceberg, ya que muchas anomalías e irregularidades se vienen dando por quien se suponía que iba  ajustar las presuntas irregularidades halladas.

Un colectivo de auxiliares, médicos, conductores y administrativos han dicho que esta situación los ha motivado a pensar en una lluvia de renuncias, sin importar el estado de emergencia que atraviesa el departamento.

NUESTRAS VIDAS ESTÁN EN PELIGRO

Los afectados cuentan cómo a pesar de estar en primera línea de combate contra el virus, la Coordinación de urgencias y el comité COVID les niegan pruebas para descartar posibles casos. Ya el Hospital reporta 5 trabajadores afectados por el brote, los cuales por su labor han tenido contacto con los demás empleados.

“3 auxiliares, un médico y un conductor de ambulancia tienen el virus. Una de las enfermeras de pediatría no está aislada, además hizo 3 turnos con la enfermedad.  El personal de urgencias pide que les hagan las pruebas por el contacto estrecho con la auxiliar y la Coordinadora refiere por orden del Subdirector científico que no.  Los médicos pediatras exigen la toma de muestra al personal expuesto y nada, no los escuchan”, indica la denuncia.

La respuesta que han recibido por parte de la empresa de salud es que mantengan la calma, que la situación no da para alarmarse. “El conductor salió positivo y la esposa trabaja aquí también. Ella hizo turno con varias enfermeras, y aun así no les quieren hacer la prueba. Ya hemos presentado algunos síntomas, pero se mantienen diciendo que no”, concluye el relato.

Los dineros paralizados, contratos no firmados, la desprotección de la nueva gerencia y amenazas de renuncias masivas, son los 4 tópicos que resultan disonantes con la misión de la Supersalud según las denuncias. El personal espera soluciones y prontas respuestas de Gálvez, porque de lo contrario la parálisis laboral visitará las salas del complejo médico.

Con información de Santa Marta Al Día