La situación se torna caótica y preocupante al interior de la Corte, teniendo en cuenta que mañana 27 de febrero sale el magistrado Ariel Salazar por periodo cumplido, y la Corte se queda sin quórum para tomar cualquier decisión

Pese a que la sesión de ayer duro más de cinco horas, los 16 magistrados que aún le quedan a la Corte Suprema de Justicia, no pudieron colocarse de acuerdo para elegir un solo magistrado de los siete que le hacen falta a el alto tribunal.

La situación se torna caótica y preocupante al interior de la Corte, teniendo en cuenta que mañana 27 de febrero sale el magistrado Ariel Salazar por periodo cumplido, y la Corte se queda sin quórum para tomar cualquier decisión.

Históricamente esta situación nunca se había dado al interior de del poder judicial y al parecer las pugnas e intereses entre los mismos magistrados quienes se encuentra divididos en bloques, es lo que ha impedido a la fecha la elección.

La Corte Suprema de Justicia, está conformada por 23 magistrados que componen las Sala Plena, Sala de Gobierno, Sala de Casación Civil y Agraria, Sala de Casación Laboral y Sala de Casación Penal, pero por cumplimiento de periodo a la fecha no hay sino 16 y si entre hoy y mañana no se escoge por lo menos un magistrado, la Corte quedara sin el quórum para tomar alguna decisión.

Los magistrados que hoy hacen falta por elegir son tres en la Sala Penal, tres en la Sala Laboral y una en la Sala Civil.

Ante versiones públicas en el sentido de ser quien torpedea la elección, el magistrado saliente Ariel Salazar envió una carta en la que manifiesta; “Me niego a asumir cualquier responsabilidad en la desintegración del quorum electoral de la Corte por vencimiento de mi período, ya que nunca he estado de acuerdo con el vicioso sistema de acumular las vacantes como forma de presionar la elección de los recomendados, despreciando el sistema de selección por méritos que consagra el reglamento que la propia Corte se dio en cumplimiento de la función constitucional”, indicó.

La Corte citó para hoy una sesión extraordinaria a fin de intentar salvar el problema existente y buscar un consenso que le permita llenar por lo menos una de sus vacantes.