Eduardo Padilla Hernández, abogado, veedor y ambientalista cereteano, fue entrevistado este jueves, 28 de enero, en La Piragua a propósito de la presencia de la minga indígena que desde el pasado 14 de diciembre se encuentran en Montería, y las constantes manifestaciones de los campesinos en el sur del departamento que reclaman el cumplimiento de compromisos pactados hace 20 años.

Padilla cuestionó las afirmaciones de la empresa Urrá (la contraparte en la disputa con los indígenas) y comenta que aunque los directivos aseguren que no tienen responsabilidades y han actuado de buena fe, se trata de una falacia.

“El bocachico ha disminuido, las especies endémicas han desaparecido, el Caño Bugre en Cereté se secó cuando cerraron y taparon; impactos ocasionados por la intervención a la naturaleza”, expresó

Explicó que si la hidroeléctrica hizo una compensación fue producto de una pésima negociación pues refiere que la Corte Constitucional en su sentencia 4005 ordena que se compense, concilie, una indemnización, pero asegura que eso no ha ocurrido.

“Hubo un proceso de pre-conciliación y no se llegó a ningún resultado. La empresa no se mueve por el humanismo o conceptos ambientales y eso trae problemas de alimentación, salud, educación , de hambre, de suicidios”, añadió el veedor.

Cuestionó también que ningún político cordobés se haya acercado a conversar con la minga y alerta que no solo se perjudicó a los Embera Katío y campesinos de la zona sino a toda la sociedad de Córdoba con la llegada de Urrá.

Dijo que el problema es ambiental y de vieja data y está ligado al concepto de desarrollo sostenible.