En el “campamento humanitario por la dignidad y la paz integral” que ha sido instalado por docentes del sur de Córdoba en los bajos de la Gobernación, se encuentra Silvia Molina, quien fue maestra del gobernador Orlando Benítez, a quien le pide soluciones a su situación y a la de todos los manifestantes. 

Molina, quien desempeña la docencia en el municipio de Valencia, mismo del que Benítez es oriundo, explicó a La Piragua que actualmente se encuentra en etapa de pre-pensión, por lo que ha pedido al mandatario departamental que “tenga en cuenta su labor”, pues lleva cinco años de haber comenzando los trámites y aún no recibe respuesta satisfactoria.

“Aún no me pagan, no me reconocen, cinco años esperando y aún nada, y triste realidad la de ahora, que posiblemente puedo ser, de pronto por mi situación, reubicada”, precisó. 

Esta docente acompaña a los más de 20 maestros en condición de provisionalidad, que pernoctan en carpas en el parque Simón Bolívar de la ciudad de Montería, pues manifiestan que han sido expulsados de sus puestos mediante un “concurso especial” que definen como “una treta”, a pesar de que han sufrido los “embates de la guerra fratricida en sus escuelas” y en las veredas de las comunidades en las que se han venido desempeñando.