La Corporación Autónoma de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS), emitió recientemente un boletín informativo sobre la erupción de un volcán de lodo en el municipio de Necoclí-Antioquia, el cual ha afectado a al menos 100 personas. 

“Este es un fenómeno propio de la zona de subducción en la región Caribe colombiana, que se extiende desde el Urabá antioqueño hasta la península de La Guajira”, dice la organización en el texto, en el cual detalla que ese evento natural se genera en una franja de rocas llamada Cinturón del Sinú. 

Dicho Cinturón del Sinú, explica la CVS, se extiende desde el Golfo de Urabá hasta la región de Barranquilla, incluyendo áreas terrestres y marinas.

En ese sentido, la corporación ha enviado recomendaciones a los municipios cordobeses Los Córdobas, Puerto Escondido, Moñitos, San Bernardo del Viento, San Antero, Canalete y Valencia, para que se tomen “medidas de prevención orientadas a la reducción de los riesgos causados por esta clase de eventos”. 

La institución hace las siguientes recomendaciones: 

  • Es recomendable aplicar medidas tendientes a desestimular o restringir la presencia de personas en un radio de 250 – 400 m alrededor de los centros de emisión de lodos, tanto activos como inactivos hasta tanto las señales de actividad se estabilicen o desaparezcan.
  • Se recomienda resguardarse durante la probable ocurrencia de esta clase de fenómeno.
  • Realizar monitoreo visual diario de las bocas de los volcanes de lodo tanto de las que están activas como las inactivas.
  • Prestar especial atención a la aparición y formación de nuevos agrietamientos, formación de nuevas bocas, la disminución súbita del burbujeo (burbujas/ minuto) o la expulsión violenta de gases y reporte de ruidos al interior de la estructura “volcánica de lodo”.
  • Es de vital importancia conocer en detalle el estado actual de las estructuras “volcánicas de lodo”, en particular aquellas que han tenido actividad eruptiva reciente y se encuentran parcial o totalmente colonizada.
  • Monitoreo y la obtención de mosaicos fotográficos con drone con una periodicidad en lo posible mensual, con el fin de obtener inicialmente información base de las estructuras “volcánicas” y después hacer un seguimiento evolutivo de las mismas.
  • Datos como: dimensiones del “volcán de lodo”, tipo de bocas presentes con, ubicación, morfometría (alturas, diámetro base amplitud de bocas), flujos de lodo, dirección y características de las fracturas, tipos de cobertura vegetal, infraestructura (Vías, viviendas), son de vital importancia para la evaluación de amenazas y riesgos.
  • Es recomendable emprender campañas educativas entre la población, tendientes a hacerle conocer a la misma, las causas y consecuencias de los fenómenos geológicos que se pueden presentar en la región, tales como “volcanismo de lodos”, sismicidad y remoción en masa.

La CVS cita al autor Carvajal (2001), para describir los peligros relacionados con la explosión de los “volcanes de lodos”, quien dice que estos están asociados a una o varias de las siguientes manifestaciones: Expulsión violenta de lodos y generación de flujos, expulsión violenta de bloques, fracturamiento del terreno circundante, emisión de gases y generación de incendios y las ondas de choques. Además, se pueden incluir la sismicidad local generada durante el evento que localmente puede generar deslizamientos, e indirectamente el impacto o shock nervioso producido en las personas que viven en zonas cercanas o próximas a estas manifestaciones.