Con la amenaza constante de “me vende usted o lo hará la viuda”, un grupo de familias de la parcelación Londres, en el corregimiento Las Palomas se desplazaron forzosamente a distintos lugares de la región caribe en el año 1999, luego de ser despojadas de sus tierras, con la justificación de que las necesitaban para construir una base de entrenamiento.

“Nuestras parcelas nos las adjudicó el extinto Incora en 1997, las estuvimos trabajando tranquilamente hasta que en el 99 los grupos armados nos exigieron salir en pocos días y malvender los animales y la tierra”, afirmó Próspero Zarza, campesino de Londres, beneficiario de la Unidad de Restitución de Tierras.

Con la carga de la violencia en sus hombros y la lucha constante por sobrevivir lejos de sus tierras, en el 2013 las familias de la parcelación Londres se armaron de valor y decidieron iniciar el proceso de restitución, dando como resultado la devolución de sus tierras en el 2019 a través una sentencia proferida por la Sala Civil Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Antioquia.

Hoy, en sus más de 78 hectáreas restituidas (entre 12 y 14 hectáreas para cada familia), los campesinos beneficiarios del proceso de restitución han ido recuperando la esperanza poco a poco y con más empeño que nunca, le apostaron a la producción de miel de abejas.

“La restitución de tierras va más allá de la entrega de la tierra, transforma vidas y territorios con la implementación de proyectos productivos sostenibles y así se está demostrando con los beneficiarios de la parcelación Londres del corregimiento Las Palomas en Montería, a quienes la Unidad de Restitución de Tierras ha entregado alrededor de $240 millones para la puesta en marcha de sus proyectos de apicultura y de ganadería”, afirmó Dina Montalvo, directora territorial de la Unidad de Restitución de Tierras en Córdoba y Bajo Cauca.

Los proyectos productivos concertados con cada familia de Londres constan de dos líneas productivas: una apícola compuesta por 25 colmenas en un apiario individual y una línea de ganadería de levante conformada por siete novillos de levante y una vaca parida como parte de la estrategia de seguridad alimentaria.

“Estamos empeñados en meterle el hombro a esto, es algo nuevo para nosotros, pero para mí es muy importante como mujer hacer parte de este trabajo, porque también podemos, nosotras somos emprendedoras, productivas y muy dedicadas. Veo este proyecto como una fuente de trabajo, no es necesario salir a trabajar a otra parte, sino que con la apicultura podemos conseguir nuestro sustento y preservar el medio ambiente”, manifestó Judith Mazo, apicultora y beneficiaria del proceso de restitución en la parcelación Londres, Montería.

Para garantizar la comercialización anticipada de la producción, en noviembre de 2020, la Unidad propició bajo la estrategia de Agricultura por Contrato del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, la firma de siete acuerdos comerciales entre los beneficiarios de Londres y la empresa apícola Campo Dulce, la que les ha brindado asesoría técnica en el manejo de los apiarios y les comprará como mínimo el 50% de la miel producida.

Asimismo, los campesinos restituidos han recibido capacitaciones por parte de los profesionales del área de Proyectos Productivos de la Unidad en conceptos básicos e introducción a la apicultura, castas de la colonia, manejo de núcleos y utilización de herramientas apícolas.

Para el segundo semestre de este año se espera la primera cosecha de miel de abejas y una segunda para el primer semestre de 2022, con la que se proyecta recolectar 4.5 toneladas, producida en las 175 colmenas instaladas. Esta producción tendría un valor aproximado de $40 millones.