Yeidys Johana Pérez Martínez, la enfermera de 33 años que presentó convulsiones y desmayos tras ser vacunada contra la COVID-19 en Sahagún-Córdoba, ya fue dada de alta, pero manifiesta que sus piernas no funcionan de forma óptima.

Así lo reseñó este lunes el diario El Heraldo, que habló en exclusiva con una de sus hermanas, quien explicó que aunque ella no ha presentado más convulsiones desde que recibió el alta, aún no puede valerse por sí misma porque tiene escasa motricidad en su cuerpo, además de constantes mareos y dolores de cabeza.

Sin embargo, fue enviada a su casa sin orden para recibir terapias o algún tratamiento que le ayude a recuperar la movilidad, sólo le dieron una incapacidad por un mes.

“La mandaron para la casa con un mes de incapacidad, pero no le ordenaron terapias para que recupere la movilidad en la pierna ni medicamentos para tratar la situación”, manifestó la consanguínea.

Recordemos que esta enfermera recibió la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 de la farmacéutica Sinovac, el 1 de marzo, y a los 10 minutos presentó mareos, episodios convulsivos y un desmayo.

Fue la primera persona en Colombia que presentó una presunta reacción adversa a la vacuna. Sin embargo, aunque ya han pasado dos semanas las autoridades en salud no han dado un parte oficial sobre lo que ocurrió con ella.