Tal cual lo reflejan las imágenes, así es la pura realidad a la que se enfrentan los habitantes del corregimiento Araché, el más grande del municipio de Chimá, Córdoba, donde las calles arregladas brillan por su ausencia.

A lo largo y ancho del referido corregimiento y en otras partes del municipio, la pavimentación es inexistente y sus lugareños sufren a toda hora para poder movilizarse; ni hablar en las temporadas de lluvias cuando la situación empeora.

En la actualidad, los lugareños se encuentran retenidos en sus casas, pues los últimos aguaceros que han sacudido al municipio han transformado en barro con lagunas de aguas las calles de la jurisdicción.

Los habitantes denuncian que a la Administración Municipal le fue asignado recursos para realizar planes de pavimentación, pero a la fecha no han aparecido ni a evaluar la situación por la que atraviesan estas comunidades.

Desde esta zona le hacen un llamado al alcalde José Gregorio Banda Hoyos, para que atienda las solicitudes de las comunidades que claman tener una calidad de vida digna.