Un “campamento humanitario por la dignidad y la paz integral” ha sido instalado en el parque Simón Bolívar de Montería, por docentes del sur de Córdoba, quienes aseguran que han sido víctimas de una “masacre laboral” que hoy los tiene en lamentables situaciones. 

Cerca de 200 maestros en provisionalidad han llegado a la capital, en representación de 2.000 profesionales de la educación que manifiestan haber sido “olvidados y dejados a su suerte, sin tener en cuenta el marco de los municipios PDET”, ni los acuerdos del decreto 882 de mayo del 2017, a través del cual se adoptaron normas sobre la organización y prestación del servicio educativo estatal y el ejercicio de la profesión docente en zonas afectadas por el conflicto armado. 

Los manifestantes, quienes se han instalado en carpas frente a la Gobernación de Córdoba y a la Alcaldía de Montería, detallan que muchos de ellos han sido expulsados de sus puestos mediante un “concurso especial” que definen como “una treta”, a pesar de que han sufrido los “embates de la guerra fratricida en sus escuelas” y en las veredas de las comunidades en las que se han venido desempeñando. 


A la vocería de los docentes se ha sumado la Fundación Social Cordoberxia, cuya directiva ha hecho un llamado tanto al Ministerio de Educación, como a la Secretaría de Salud departamental, y las municipales de los municipios Tierralta, Valencia, Montelíbano, Puerto Libertador y San José de Uré, para que “asuman esta lucha como propia”.