Desde este sábado, 23 de enero, entró en vigencia la resolución del Ministerio de Transporte, a través de la cual se constituye como una regla, el uso obligatorio del casco para quienes se movilicen en motocicleta, no sólo para los conductores, sino también para los parrilleros. 

En este sentido, el gobernador Orlando Benítez expidió la circular 002 de 2020, por medio de la cual le pide a los alcaldes de los distintos municipios del departamento, que hagan cumplir esta norma, que tiene como fin disminuir el índice de lesionados y muertos a causa de accidentes en moto. 

Es importante tener en cuenta, que la nueva norma tiene ciertos requerimientos, como por ejemplo, el hecho de que la cabeza del portador debe estar totalmente protegida del casco, no debe tener broches ni correas rotas, y en los casos en los que tenga cubierta facial movible, esta debe estar siempre abajo mientras se esté en movimiento. 

El Ministerio ha aclarado que no se está obligando a los motociclistas a que compren un casco nuevo, pero sí se deja por sentado que no habrá permisividad cuando el elemento protector tenga golpes considerables o esté muy deteriorado. 

Los conductores y acompañantes que no acaten lo previsto en el documento incurrirán en las sanciones previstas en el literal c del artículo 131 de la Ley 769 de 2002, que corresponde al pago de 15 Salarios Mínimos Diarios Legales Vigentes, es decir, $438.900, durante 2020. A la vez, el agente de tránsito estará en la potestad de inmovilizar la moto en el momento que el conductor o su acompañante no porten el casco mientras el automotor está en movimiento.