La ciudad de Wuhan-China, epicentro del coronavirus que hoy mantiene a casi la mitad del mundo en cuarentena, ya comienza a retornar a la normalidad y sus habitantes inluso ya no usan mascarilla y acuden a grandes fiestas.

También comenzaron a recibirse turistas y a desarrollarse otras tantas actividades que hace seis meses se habían prohibido para mitigar la propagación de la enfermedad.

Wuhan, que fue la primera localidad del planeta en registrar un caso de COVID-19 y en la cual esta enfermedad se habría generado a través del consumo humano de un animal contaminado, lleva semanas sin presentar nuevos contagios, razón por la que se ve el escenario actual.

Esto sucede mientras en Europa y América el virus está tomando fuerza.