El país avanza en el andamiaje para convertirse en potencia bioceánica en los próximos diez años. Bajo el liderazgo de la Vicepresidente Marta Lucía Ramírez y, a través de la Comisión Colombiana del Océano, se han puesto en marcha diversas acciones en estos dos años de gobierno, que han permitido fortalecer la política marítima en el país.


En un ejercicio de planeación estratégica, se estructuraron diez líneas de acción para el uso sostenible y productivo de los dos océanos: abanderamiento de buques; industria astillera; puertos, marinas náuticas y embarcaderos; pesca artesanal e industrial; desarrollo de los 47 municipios costeros del país; turismo náutico, de playas y ecológico; desarrollo de la gente de mar; industrias costa afuera; investigación científico-oceánica, tanto física como biológica; y seguridad integral.


El 31 de marzo de 2020 fue aprobado el CONPES 3990, con el que se proyecta a Colombia como potencia bioceánica en los próximos 11 años, mediante el aprovechamiento sostenible de su ubicación, de sus condiciones marítimas y de su capital natural y social.  Este documento contempla una inversión de $370.794 millones, con miras a ampliar el horizonte de proyectos marítimos, desde lo ecológico hasta lo comercial, así como fortalecer la gobernanza en el mar.


“Somos un país privilegiado, con una gran riqueza marítima y, con este CONPES, le apostamos a aprovechar, a través de un trabajo mancomunado e integral, nuestra riqueza natural desde distintos frentes: económico, político, ecológico y cultural. La meta es convertirnos en un referente para la región, y por qué no, para el mundo”, dijo la Vicepresidenta.


También, se logró la certificación “Bandera Azul” para cuatro playas en el Pacífico y en el Caribe, con el objetivo de potencializar el turismo sostenible y posicionar a Colombia como un destino turístico seguro y de altos estándares, bajo cuatro criterios: calidad, seguridad, educación e información ambiental. 


Expediciones científicas


En 2019, se realizó la VI Expedición Científica Seaflower, cuyas investigaciones permitieron actualizar el conocimiento de las islas de Old Providence y Santa Catalina, a través de la toma de datos en Oceanografía, Hidrografía, Geología, Biología, Física, Biotecnología y Geografía, entre otros. 


Además, se llevó a cabo la VI Expedición Científica de Colombia a la Antártica, verano austral 2019-2020, en la que se desarrollaron 13 proyectos de investigación en biodiversidad, organismos antárticos, cultura y educación antártica, seguridad integral marítima, cambio climático, desarrollo de materiales biodegradables, tecnología de la información, ingeniería aérea y adaptación al medio ambiente. Se contó con cooperación internacional de nueve países consultivos: Argentina, Brasil, Bulgaria, Chile, Ecuador, España, Italia, Perú y Polonia.


Gracias a la Expedición Científica Seaflower 2018 – Islas Cayo de Albuquerque; Old Providence & Santa Catalina; y la Expedición Científica Pacífico 2018 – Cabo Manglares, se actualizó y generó nuevo conocimiento científico de estas zonas marinas y costeras, con una inversión de $ 11.414 millones en los últimos dos años. Se desarrollaron 51 proyectos de investigación en 7 áreas del Programa Nacional de Ciencias del Mar y Recursos Hidrobiológicos de Minciencias. Se lograron 95 nuevos registros de especies, 15 publicaciones científicas (algunas en curso), y el aumento en la capacidad de evaluación de recursos biológicos y condiciones medioambientales en un 180% para la Reserva de Biosfera Seaflower, y un 220% para la región costera de Nariño. Del total invertido, el 12% se reflejó en beneficios económicos inmediatos para las comunidades locales.  


Avances normativos


El 13 de febrero de este año, Colombia depositó el Instrumento de Adhesión al Protocolo de Protección Ambiental del Tratado Antártico, y el pasado 14 de marzo entró en vigor para el país. Gracias a un esfuerzo de Gobierno, se avanza hacia la obtención del rango de País Consultivo dentro del Sistema del Tratado Antártico, con el poder de influir en las decisiones sobre la administración del Continente Blanco y sus recursos. 


Precisamente, en lo corrido de 2020 se han impulsado mesas de trabajo sobre coordinación científica, logística y operaciones antárticas. El objetivo es afianzar la investigación científica, la presencia de Colombia en el Sistema del Tratado Antártico y el desarrollo continuo de expediciones científicas.