El acto de racismo ha causado indignación y repudio


En pleno siglo XXI y aunque pudiera parecer increíble, una joven colombiana fue víctima de racismo en Medellín cuando se disponía a brindar sus servicios como manicurista. El caso se presentó el pasado fin de semana y fue descrito por su protagonista como «una de las experiencias más desagradables de su vida».

La víctima del rechazo fue Elizabeth Mosquera, mujer afro de 23 años, quien desde hace tiempo se dedica a realizar manicure y pedicure a domicilio a sus clientes habituales y a otros que la contactaban a través de redes sociales o por recomendación.

Pero lo que creyó sería un día común, terminó siendo noticia porque, según relata Mosquera, al llegar a la vivienda para hacer el domicilio y llamar varias veces a la puerta nadie salió, así que envió un mensaje a la clienta vía WhatsApp y esta fue la respuesta: «Elizabeth, pero es que yo pensé que usted era blanca. Con esos trabajos tan lindos me equivoqué. Yo no permito que negros entren a mi casa».

Indignada, la joven publicó la conversación en redes dando a conocer el maltrato. «Yo publiqué porque estaba muy indignada, me hizo perder citas, tiempo y dinero, pero cuando publiqué esa señora llamó a insultarme, a tratarme mal y ahora tengo miedo por mi seguridad, porque uno no sabe quién es quién…».