Civiles y policías heridos, 25 CAI atacados, destrozos en las avenidas y en resumen, un escenario de guerra, fue el panorama que se vivió la noche de este martes, 4 de mayo, en la ciudad de Bogotá, en lo que fue la séptima jornada de protestas consecutivas.

La alcaldesa Claudia López, quien en horas de la mañana había pedido el cese de la violencia y solicitado a la Fuerza Pública que dejase de usar balas de goma para evitar más personas con lesiones oculares, describió la situación como «trágica y dolorosa».

Así las cosas, Bogotá y Cali se mantienen como las dos ciudades en donde más intensas se han visto las protestas que iniciaron contra una reforma tributaria, y que ha seguido a pesar de que esa iniciativa de Gobierno fue retirada.

«Qué noche tan dolorosa. Tuvimos una brutal escalada violenta. Hay 30 civiles y 16 policías heridos. Ningún fallecido. Por literal destrucción, Transmilenio apenas podrá operar de 6am a 3pm con solo 60% del sistema. La violencia debe parar. Debemos recuperar la deliberación serena», escribió la alcaldesa en su cuenta en Twitter.