Las autoridades capturaron a dos personas señaladas de la masacre perpetrada en el barrio Llano Verde el 11 de agosto, durante varios allanamientos adelantados en la noche del jueves en el oriente de Cali. 

Los detenidos son señalados como autores materiales del asesinato de cinco jóvenes, entre los 14 y los 16 años, cuyos cuerpos fueron hallados en un cañaduzal.

«Hoy estamos aquí para entregar unas conclusiones del esclarecimiento de este hecho, vinculadas a la captura de dos personas», dijo el presidente Iván Duque que viajó a Cali para hacer el anuncio desde la base aérea Marco Fidel Suárez.


A su vez, el fiscal Francisco Barbosa indicó que «el equipo técnico de investigación (…) logró reunir evidencia para adelantar las capturas de Jefferson Marcial Angulo Quiñonez y Juan Carlos Loaiza Ocampo». 

Según el funcionario, estas personas son vigilantes del predio donde fueron encontrados los cadáveres.

El presidente Iván Duque celebró la reacción oportuna de autoridades e investigadores para dar con los responsables del hecho que calificó como «vil». Dijo que hay un tercer señalado que aún no ha sido detenido.

También envió un nuevo mensaje de solidaridad a las familias de las víctimas. 

Barbosa reveló que «las víctimas acudían a ese lugar con frecuencia, a comer caña. El día de los hechos, los tres adultos que trabajaban como vigilantes observaron a los cinco menores acercarse, y sin mediar palabra, en un acto de total barbarie, los asesinaron».


El mandatario de los colombianos resaltó que esclarecer cómo ocurrió la masacre perpetrada en el barrio Llano Verde era «el compromiso con las familias de las víctimas, con las madres que perdieron a sus hijos».

Señaló que los prontos resultados se dieron gracias a la labor articulada del equipo especializado de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Metropolitana de Cali. Pidió una sanción «ejemplarizante» para los responsables.

Los detenidos serán puestos a disposición de un juez garantías en las próximas horas de la jornada.

Al conocer la noticia, el alcalde Jorge Iván Ospina hizo un llamado a la ciudadanía para que recurra a la institucionalidad y evite la justicia por mano propia. Pide un castigo severo para los detenidos porque las pruebas técnicas han demostrado que intentaron ocultar los cadáveres para evadir su responsabilidad.

«Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro ser humano, menos hacerlo porque ha traspasado los límites de un predio», afirmó.

Dijo que todos los señalados presentan anotaciones y que su perfilamiento reveló que no eran personas idóneas para la labor que debían desarrollar.

Por otra parte, en redes sociales circuló una falsa acusación que indicaba que el cañaduzal era de propiedad de Francisco Lourido, excandidato a la Gobernación del Valle. Sin embargo, Lourido confirmó que esto no es cierto y que no tiene ninguna relación con dicho predio.

«Es de público conocimiento que mi vida como empresario la he dedicado al sector agrícola e incluso es conocido por la sociedad vallecaucana, la ubicación geográfica de las empresas con las que he estado vinculado desde mi profesión como agricultor, por lo cual agradezco no ser vinculado con este caso doloroso y complejo para las familias de las víctimas, los involucrados y para todos los vallecaucanos», indicó Lourido en un comunicado.

La Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali pagarán las recompensas anunciadas a los informantes cuyo aporte que permitió la identificación de los autores materiales.

El País de Cali.