El gobierno interino de Bolivia denunciará a su par de España por interferir en sus asuntos internos luego del incidente que tuvo lugar la mañana del sábado fuera de la embajada mexicana en La Paz, cuando intentaron ingresar cuatro personas encapuchadas que viajaban en dos vehículos con identificaciones diplomáticas del país europeo.

En una conferencia de prensa, la canciller interina Karen Longaric defendió el accionar de las fuerzas de seguridad bolivianas -que no permitieron el ingreso de los encapuchados- y aseguró que el hecho constituye “un atropello que afecta profundamente la dignidad y soberanía del Estado boliviano”.

La presencia de los encapuchados, detalló, consistió en una “amenaza de seguridad evidente a personal mexicano y el condominio”.

“Lo señalado ratifica una vez más las actitudes de incomprensión de algunos gobiernos que, guiados por compromisos ideológicos, cometen actos de injerencistas», dijo la ministra.