La ley 156 de 2018, que apuesta por generar incentivos tendientes a ampliar la demanda de panela y mieles vírgenes, así como diversificar la producción y comercialización de sus derivados, ya está en marcha tras la sanción del presidente Iván Duque.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia Pinzón, afirmó que esta ley beneficiará a las 350 mil familias que dependen de la panela con incentivos a la producción y comercialización. “Hay disposiciones adicionales con el fin de proteger y fortalecer, de manera especial, la producción y el bienestar de pequeños y medianos productores», apuntó.

Explicó que la ley otorga beneficios a los trapiches paneleros de economía campesina, que son aquellos con capacidad productiva igual o menor a tres toneladas de caña por hora y que cumplan con el pago de la cuota de fomento panelero, ya sean de extracción campesina o étnica.

Asimismo, esta Ley fija descuentos tributarios para estimular la comercialización y exportación de panela de trapiches de economía campesina, así como impulsar los planes para la reconversión tecnológica de trapiches, fomento a la formalización y aplicación de buenas prácticas productivas para la sostenibilidad de la cadena.

El ministro Valencia Pinzón resaltó que desde su cartera se han inyectado $2 mil 200 millones en campañas de promoción al consumo que se han venido ejecutando durante este año.

Cabe destacar, que el subsector panelero es la segunda agroindustria en importancia social del país después del café, con 220 mil hectáreas sembradas. En ella participan más de 350 mil familias que generan 287 mil empleos directos, equivalentes a 45 millones de jornales al año, es decir, ocupan el 12% de la población rural económicamente activa.