LG Electronics, que llegó a ser tercer fabricante mundial de teléfonos móviles, anunció que ya no producirá más este tipo de tecnología tras acumular en este segmento unos 4.400 millones de dólares (3.750 millones de euros) en pérdidas en los últimos cinco años.

La empresa surcoreana, que tiene una planta en Brasil, comunicó la decisión indicando que abandona el “increíblemente competitivo sector de la telefonía móvil” para centrarse en otros espacios que considera más rentables.

Entre los segmentos en los que ve potencial y espera centrar sus recursos se cuenta los componentes para vehículos eléctricos, la futura tecnología 6G, la robótica, la domótica o la inteligencia artificial, según explicó la compañía con sede en Seúl en un escrito publicado hoy.

¿Qué pasará con los clientes de LG?

Tras anunciar el cierre, LG indicó que su inventario de smartphones actualmente disponible seguirá a la venta y que “brindará soporte en cuanto a servicio y actualizaciones de software para los clientes de los productos móviles existentes durante un período de tiempo que variará según la región”.

Medios surcoreanos indicaron, citando fuentes cercanas al asunto, que antes de adoptar esta decisión la compañía buscó vender, sin éxito, su negocio al conglomerado vietnamita Vingroup, además de al grupo Volkswagen.