El Papa Francisco aconsejó que en el Viernes Santo recordemos a los “crucificados de hoy”, entre ellos, a los “corderos inmolados” como las víctimas inocentes de las guerras, violencias cotidianas y de los abortos.

Así lo dijo el Santo Padre durante su catequesis semanal de este miércoles 31 de marzo en la que describió en qué consiste el Triduo Pascual.

Al referirse al Viernes Santo, día de penitencia, ayuno y oración, el Pontífice pidió que al adorar la Cruz no se olviden a los muchos “crucificados de hoy” que son “imágenes del crucificado, Jesús” porque “en ellos está Jesús”.

“Adorando la Cruz, reviviremos el camino del Cordero inocente inmolado por nuestra salvación. Llevaremos en la mente y en el corazón los sufrimientos de los enfermos, de los pobres, de los descartados de este mundo; recordaremos a los ‘corderos inmolados’ víctimas inocentes de las guerras, de las dictaduras, de las violencias cotidianas, de los abortos… Delante de la imagen de Dios crucificado llevaremos, en la oración, los muchos, demasiados crucificados de hoy, que solo desde Él pueden recibir el consuelo y el sentido de su sufrimiento”, afirmó el Papa.

Además, el Santo Padre reconoció que “desde que Jesús tomó sobre sí las llagas de la humanidad y la misma muerte, el amor de Dios ha regado nuestros desiertos, ha iluminado nuestras tinieblas, porque el mundo está en tinieblas”.