En entrevista con Nuestro director Rafael Gómez el candidato precandidato liberal Humberto de la Calle Lombana expuso todas sus tesis y proyectos que tiene para mostrarles a los colombianos si llega hacer presidente de Colombia.

Hablaron del proceso de paz, de sus intenciones de reforma en algunos aspectos de ámbito nacional, sobre educación, salud y justicia social.

Doctor de la Calle, Hoy hay más liberalismo que liberales, o hoy la crisis del partido, pasa ´por una serie de acontecimientos, sumados en el pasado, que han llevado a una deserción, para crear otros espacios?

– «En primer lugar son varias cosas, yo tomé la decisión de ir al congreso liberal y ofrecer mi nombre a través del liberalismo y ofrecérselo a los ciudadanos y fui en mi discurso bastante franco diciéndoles, yo he pertenecido al partido liberal desde una posición general bastante crítica, es el momento en que el partido liberal tiene que hacer una especie de propósito de la enmienda, hay que reconocer los errores, el partido no puede simplemente olvidarse, porque realmente se ha equivocado y ha incurrido en vicios que hay que recuperar.

Yo me dirijo a la militancia, yo creo que hay más liberalismo que partido liberal, además de esa militancia creo que hay mucho liberal que emigraron a otros partidos y que yo aspiraría a que regresen, pero si hay una posibilidad real de triunfo en el partido liberal. Pero, en tercer lugar y es más importante, me dirijo a los ciudadanos que pueden no tener partido; ser independiente, intelectuales, profesores universitarios, miembros de un sindicato, que tengan en esencia las ideas liberales desde una sociedad abierta respetuosa, que le da más vigor a la provincia y que busca luchar más contra la corrupción y generar una política más higiénica.

Recordemos que, el 19 de noviembre es la consulta liberal, pero pueden votar todos los ciudadanos, por eso yo apelo a los liberales de corazón, que son muchos y creo que son mayoría en el país, y espero ganar el 19 para aglutinar, para sumar y generar una coalición más amplia en defensa de un camino de preservación del ideal democrático liberal, que no podemos dejar morir en manos del fanatismo.

¿Cómo va a llegar a convencer a los liberales ascéticos?

-«Desde las perspectivas de las reglas liberales y someterme a los resultados del próximo 19, siempre he dicho que allí no termina esta tarea, sino, que comienza en mi caso personal que es lo que pasa, primero yo he actuado en grandes líos nacionales en temas de talla nacional, fui vocero del Gobierno Nacional en la constituyente y que salimos adelante cuando muchos creían que iba ser una ruina y la destrucción de las instituciones y ahora en las discusiones de la habana, finalmente se acabó el conflicto con las Farc y eso no significa que haya problemas en Colombia, yo lo que quiero es unir fuerzas manteniendo dos cosas, una; no dar marcha atrás en esta posibilidades de paz que apenas nace.

Yo quiero hacerle una crítica muy respetuosa a mis colegas abogados, tienen como una especie de alergia a los que nos vienen de afuera, muchos de los elementos de un conflicto armado interno, tienen regulaciones internacionales que se conectan con las nacionales, como el protocolo de Ginebra que tiene la manera de afrontar la terminación de un conflicto armado interno, no permite una visión más amplia. Estamos encerrados en nosotros mismos, y por eso, tenemos que ser creativos y en la época del 91 tuvimos que ser creativos, en una época crítica, y en segundo lugar ahora hay que lograr que esto no se nos dañe».

¿Qué piensa usted sobre esas voces apocalípticas, que Timochenko va a ser presidente, que son pro Farc, que van a entregarle el Estado y las instituciones, a una guerrilla que estaba derrotada en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe?

-«En particular quiero decir lo siguiente, que uno pertenezca a un grupo de personas solapadamente, por Farc como si fuera una cosa escondida me parece que es un típico ataque de campaña preelectoral que no tiene ningún nacedero en la realidad, mi tradición ha sido siempre liberal, yo presidí en la OEA la carta para expedir la carta democrática interamericana que es el catecismo de la democracia en el sistema interamericano, y mi camino desde una perspectiva democrática de liberales insospechables, de hecho hay una anécdota con las Farc que venían con toda la carga ideológica. Dije esto aquí, no es para discutir ideologías, no nos van a convencer a nosotros, ni nosotros los vamos a convencer a ustedes, no les estamos exigiendo que renuncien a su ideología simplemente renuncien a las armas.

Por eso, yo resumo esto como dice un dicho popular que funciona en toda Colombia e inclusive en todo córdoba y es cada loro en su estaca, yo voy por mi caminito liberal y los señores de las Farc tendrán su política, lo que logramos es que dejaran las armas.

El General Mejía estaba diciendo que desde que decretamos el fuego bilateral no hay un solo muerto en la confrontación con las Farc. A mí me parece que esto es un hecho más significativo en medio de tanta hojarasca».

¿Cómo será en un país de casi 50 millones de colombianos que en su mayoría al menos tienen en sus hogares una víctima?

-«A mi particularmente la venida del Papa Francisco. Me gustó mucho sus alocuciones porque él manifestaba, mas allá de lo religioso, sino también afirmando la recolocación y el reconocimiento de los victimarios donde las víctimas son las que siguen mejorando y saliendo adelante sobre toda esta situación en el conflicto».

¿Todavía la Farc encuentra o sabe el lenguaje del conflicto?

-«Ellos no ayudaron mucho en eso, porque con su arrogancia y encismado con las víctimas, las Farc tienen que aprender, sin dejar la admiración y sacrificio que se hizo. Hay que tener paciencia y esto es mejorar, para muchos, no es fácil. También de la mano con la creación de su partido político, y solo con el tiempo ellos deben seguir trabajando en quitar esa estigmatización».

¿Por último, Qué espera dejarle usted a las futuras personas en el partido liberal con un su legado?

-«Yo resumiría esto en dos aspectos, luego del conflicto y después de esto, porque nadie daba un peso por el acuerdo de paz, la paz es importante para los colombianos y la política social es y será importante en el futuro colombiano. Mi mensaje es que ya llegará el momento en que no hablemos de la Farc y hacer lucha sin iniquidad, volteando la torta es mejorar cada día en la lucha por es paz, y en segundo lugar; hay que preservar la democracia liberal en su sentido más autoritario, porque lo que se oye de otro lado es el fanatismo, los quiere revivir en una guerra religiosa, autoritarismo, centralismo. Vamos en reversa en temas de reconocimiento de alas autonomías y derechos de las religiones».