Los que vivimos y sentimos de cerca la Salsa que venía de Nueva York, de Puerto Rico, Cuba y casi todos los países de la Cuenca del Caribe, la vivimos de cerca con la llegada de discos del sello Fania, que tenía en su roaster o nómina a grandes orquestas como la de Larry Harlow, la de su hermano Andy, en donde se le da la oportunidad  en estas dos orquestas, a un joven talento que venía de ser cantante y con mucho éxito de la Orquesta de Joey Pastrana.

Ese joven talento era nada más y nada menos que ‘El Niño Mimado de Puerto Rico’, el que a su joven edad ya se proyectaba como figura en el ámbito musical Latino, y en especial de la  Salsa, como movimiento musical y un estilo o un golpe diferente, donde se fusionan varios elementos y se crea tanto el sello, como el estilo FANIA.

Ismael Miranda  se constituye en un baluarte de la sangre boricua y de esa forma llega donde los grandes saben llegar, a la cima. Con la Fania All Stars, el niño bonito se destaca y se constituye en una estrella dentro de esa constelación que tuvo la Fania en sus inicios.

En Colombia hemos aprendido a querer a Miranda como de los nuestros, él aquí juega de local.

Ojalá su vida y su carrera no se trunquen en este mal momento, apoyemos a nuestro querido artista, que es de la MOÑA DE LOS NUESTROS,   con él nos volveremos a ver en cualquier esquina, porque «Las Esquinas Son Iguales en Todos Laos».