Una triste historia hay detrás de la muerte del adolescente Yeferson Bailarín Domicó, quien decidió ahorcarse la mañana de este miércoles, 19 de mayo, a orillas del río Sinú, cerca de la calle 47, donde la minga se encuentra apostada haciendo una serie de exigencias a la empresa Urrá.

Según testimonios de integrantes de la minga, el joven fue hallado llorando en horas de la mañana. Su estado depresivo los alertó y le llegaron a preguntar qué le sucedía.

El no ver a su novia que se encuentra en la otra manifestación que se desarrolla en la Plaza Bolívar, frente a la Gobernación de Córdoba, tenía al adolescente envuelto en una tristeza y rabia, según lo que comentó a quienes se percataron de la situación.

Justo a las 7:00 de la mañana, Yeferson tomó una soga y se marchó del sitio alegando que se iría a bañar en el río, recuerda una joven, quien aseguró haber visto al joven marcharse.

Minutos después, la testigo alertó que el joven se había marchado con «el lazo». De inmediato, varios indigenas corrieron al sitio, pero ya era demasiado tarde: Yeferson estaba suspendido de la soga y sin vida.

El hecho fue notificado a funcionarios policiales, quienes llegaron al lugar y se encargaron de trasladar el cuerpo a Medicina Legal para la autopsia de ley.

Varios testigos afirman que el joven durante un tiempo vivió momentos de angustias porque le prohibían ver a su novia.

Incluso, recuerdan que en una oportunidad, la joven estuvo varios días compartiendo con él, pero la madre de la muchacha se la llevó y le prohibió que volviera por esta zona.

Con Yeferson habría ocurrido lo mismo, su madre le tenía prohibido salir del lugar en donde están asentados para que no viera a su novia, factor que lo llevó a tomar esta terrible decisión.

En el área hay total conmoción. Las mujeres indígenas se consuelan entre ellas.