En el condado de Essex, Reino Unido, falleció el pasado miércoles, 27 de enero, Freddy, quien fue reconocido por los Guinness World Records como el perro más grande del mundo

El nombre de Freddy comenzó a tomar fuerza en 2016 cuando se vio por primera vez una de sus fotos en las redes sociales.

Desde ese entonces, los amantes de los animales replicaron la noticia del animal que fuera considerado por Claire Stoneman, su dueña no sólo como el perro más grande, sino como el más amoroso, con un gran corazón.

“Era mi vida. Mi razón de ser. Mi alegría, pero también mi molestia. Mi felicidad y ahora es máxima tristeza. Era mi corazón. Era uno en un millón y era amado por todo el mundo”, dijo Stoneman en su red social Instagram.

La estatura del animal, de quien se desconoce la causa de su muerte, era de 103 centímetros. No obstante, cuando el perro se paraba en sus patas traseras conseguía una altura de 203 centímetros.