Hoy, 23 de marzo, se celebra el Día Mundial de la Meteorología para conmemorar la entrada en vigor en 1950 del Convenio por el que se creó la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El objetivo de esta conmemoración es concientizar a la población mundial sobre la importancia del cuidado del clima y advertir acerca de los efectos que tiene la contaminación del mismo. Qué mejor para celebrarlo que disfrutar de algunos de los fenómenos más asombrosos que se producen en la atmósfera.

Duendes o espectros rojos: Son fenómenos eléctricos muy luminosos de color rojo y con forma de columna, tentáculo o zanahoria. Se producen por encima de tormentas severas, en la capa de la atmósfera llamada mesosfera, entre los 50 y hasta los 90 km de altitud.

Rayo verde: Es un fenómeno óptico atmosférico que ocurre poco después de la puesta de sol o poco antes de la salida del sol, en el que se puede ver un punto verde, normalmente por uno o dos segundos, sobre la posición del sol.

Anillo de Bishop: Se generan por la difracción de la luz que pasa a través de una nube de polvo muy fino volcánico en las capas altas de la atmósfera. Su nombre procede del reverendo S. Bishop, que fue la primera persona en describirlo tras la erupción del Krakatoa en 1883.

Espectro de Brocken: Se produce cuando nuestra sombra (o la de, por ejemplo, un avión) se proyecta sobre un manto de nubes bajas o niebla. Además, aparece un circulo de tonalidad arcoíris alrededor denominado gloria.

Nieve rosa: La culpa de este color en la nieve es de una microalga, la Chlamydomonas nivalis. Cuando recibe la radiación solar de la primavera y verano, esta se defiende emitiendo esporas con un alto contenido en pigmentos rosáceos.

Pilares de luz: Se producen por la reflexión de la luz en los cristales de hielo hexagonales dispuestos horizontalmente en la atmosfera. Los diferentes colores se deben a la procedencia de luz de diferentes fuentes artificiales.

«Olas en el cielo»: Estas nubes aparecen por la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz debido a la diferencia en densidades de dos masas de aire y la acción del viento.