Se estarían beneficiando económicamente


Una revista católica denunció el pasado jueves los abusos de poder de algunas madres superioras que reinan sin control sobre sus conventos, aplicando malos tratos o beneficiándose económicamente.

Según la revista jesuita Civiltà Cattolica, el tema «no recibió hasta ahora la atención que merece». Indica que estos abusos «en su mayoría no toman forma de violencias sexuales y no afectan a menores».

Algunas monjas se quedan en su puesto durante décadas, otras reciben en pensión completa a familiares, a cargo de la comunidad. La revista registra que a veces son sepultadas en el convento.

Una madre superiora «hizo ingresar a su madre en la comunidad de hermanas hasta su muerte, permitiéndole compartir el espacio durante 20 años», revela la investigación.

El título de esas religiosas, en algunos casos, «parece garantizar otros privilegios exclusivos, como beneficiarse de mejores atenciones médicas, mientras una simple monja no puede ni siquiera consultar a un oftalmólogo o un dentista, con el pretexto de que hay que economizar».

«Desgraciadamente se trata de la realidad diaria de algunas hermanas: una realidad que no pueden denunciar, pues ignoran a quien dirigirse, o por temor a represalias», refiere la revista.