Luego de recibir cuestionamientos sobre la calidad del agua que devuelve al río Sinú tras el proceso de tratamiento, la empresa Veolia, Aguas de Montería aseguró que los vertimientos se ajustan a las normativas ambientales vigentes nacionales e internacionales.

De acuerdo con la compañía, dicho vertimiento produce afectaciones ni a la operación de las plantas de captación ni a la potabilidad del agua que reciben los ciudadanos.

Indicaron que realizan monitoreo permanente al agua vertida como parte de sus controles de calidad, líquido que pasa por un proceso de tratamiento en la primera fase de la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR).

En este sentido, destacaron la inversión que hicieron en la PTAR, de 10 mil millones de pesos, que permitió cumplir con las disposiciones de la autoridad ambiental.