Venezuela llega a su cuarto día sin servicio eléctrico y Guaidó asegura que “hoy se dará el gran paso”

Venezuela llega a su cuarto día sin servicio eléctrico y Guaidó asegura que “hoy se dará el gran paso”

Desde la noche del pasado jueves 7 de marzo, la totalidad del territorio venezolano quedó sin servicio eléctrico por una afectación en la ‘El Guri’, represa hidroeléctrica más importante del país. De allí y hasta el momento suman cuatro los días que los habitantes de ese país han permanecido en penumbras.

En medio de toda esta situación, el presidente interino Juan Guaidó, se dirigió a la ciudadanía este domingo 10 de marzo, y pidió que estén atentos tanto civiles como militares, pues aseguró que es el día para dar “el gran paso”, y aunque no se especificó a qué clase de accionar se estaba refiriendo, en el escarnio público se ha especulado que podría tratarse de un golpe de Estado al régimen de Nicolás Maduro, dado que indicó que es hora de “tomar los centros de poder”.

El apagón, que ha sido considerado como el más extenso de la historia de Venezuela que es un país que desde hace al menos 10 años viene padeciendo de racionamientos eléctricos, tiene colapsado a la mayoría de los estados del país, al punto que el 90% de ellos tampoco está siendo suministrado con el servicio de agua potable, ni gas doméstico.

Aunado a eso, los pocos comercios que están abiertos y a los cuales le quedan alimentos en buen estado, operan a media máquina y con interminables filas de quienes esperan llevar algo de comer a su residencia, eso sin contar que toda la actividad comercial está fluyendo en dólares, moneda clandestina que se ha apoderado ilícitamente de la economía venezolana.

A esto también se suma el estado crítico de los hospitales, en donde por falta de electricidad han muerto, según ONG, centenares de personas, entre ellas recién nacidos, geriátricos, pacientes diabéticos, oncológicos y, entre otros, dependientes de diálisis. La tasa de mortalidad se evidencia toda vez que dos de las principales morgues de la nación, anunciaron que agotaron la capacidad para recibir cadáveres.

Por otro lado, la comunicación entre quienes están dentro y fuera de Venezuela es inexistente, pues por razones evidentes, los primeros mantienen todos sus aparatos electrónicos sin batería, llámese computadores, tabletas, o teléfonos celulares, generando así un ambiente de incertidumbre entre todos los venezolanos que emigraron huyendo de la crisis económica y que no saben el estado de sus familiares durante esta crisis eléctrica, que adicionada a la económica y a la social, se ha convertido en toda una tragedia.